Donostia | Áncora critica que el 72% de los edificios del Peppuc tengan la protección más débil

Califica la revisión que se aprobará el jueves de "fake" y considera "escandaloso" que no se haya aprobado ninguna de sus alegaciones

23.03.2021 | 19:17
Vidriera de temática ferroviaria en un portal de la calle Camino.

La asociación de defensa del patrimonio Áncora arremete contra el nuevo Plan Especial de Patrimonio Urbanístico Construido, al que considera insuficiente en cantidad y calidad

La Asociación de Defensa del Patrimonio Áncora se mostró muy crítica con la revisión del Plan Especial de Protección del Patrimonio Urbanístico Construido (Peppuc), que se aprobará de modo definitivo en el Pleno previsto para este jueves 25 de marzo y que incluye un total de 1.310 edificios, tras la inclusión de 250 en el listado anterior.

A juicio de la entidad, los inmuebles elegidos para ser preservados se quedan cortos tanto en cantidad como en intensidad, ya que el 72% de los incluidos en el documento corresponden al grado D, que conlleva la protección más débil y permite el derribo para una posterior reconstrucción del inmueble.

Áncora calificó el nuevo documento dirigido por el equipo del arquitecto Luis Sesé de "revisión fake" y aseguró que se ha limitado a estudiar el contenido de 450 alegaciones, que resultaron rechazadas en la modificación de 2017. "Lamentablemente nuestras aportaciones han sido desestimadas en bloque, sin merecer siquiera una respuesta motivada", dijeron, además de considerar "denunciable" la situación, al igual que "las dificultades de acceso al expediente administrativo, cuya consulta ha sido concedida casi en vísperas de su aprobación definitiva".

Para Áncora, es "escandaloso" que no se haya aprobado ninguna de sus alegaciones . "Los informes técnicos adoptan un tono entre profesoral y prepotente que entendemos como una falta de respeto hacia una entidad ciudadana, cuyos miembros acreditan una larga trayectoria en el ámbito de la cultura", señala el texto que dieron a conocer este martes.

Para la entidad de defensa del patrimonio, la revisión del Peppuc se ha gestado "con la finalidad casi única de atajar la alarma social generada por la continua desaparición de villas históricas", tras el derribo de edificios de Ondarreta y Ategorrieta, que provocaron numerosas protestas y la creación de un inventario de villas que encargó el Ayuntamiento a la propia entidad conservacionista en 2017.

Para Áncora, el resto de tipos edificatorios, como caseríos o fábricas, han merecido una atención "menor o prácticamente nula". "Se argumenta que esa consideración integral del patrimonio edificado podrá efectuarse más adelante, en la aprobación del próximo Plan General", lamentan.

Las carencias del Peppuc se han visto evidenciadas, según Áncora, en las alegaciones del departamento de Cultura de la Diputación en cuanto a portales, y desde el Centro de Patrimonio Cultural, que pidió la protección de los elementos contenidos en el Inventario Provisional del Gobierno Vasco.

Los 50 edificios residenciales que quedan incluidos en el nuevo Peppuc son insuficientes para el colectivo, que pidió en sus alegaciones la protección de otros 43, la mayoría en el barrio de Gros. También reclama una mayor protección para portales de interés.

De las 319 villas para las que Áncora pidió catalogación en 2017, solo lo serán 123, lamenta el colectivo, que critica que se queden fuera algunas casas de campo del siglo XIX y principios del XX de "factura moderna e indudable interés". Cita, por ejemplo, la villa Mundaiz (del actual Colegio Sagrado Corazón), Igueltegui (actual Colegio La Salle), el palacio de los Condes de Alcolea (actual Clínica Quirón), villa Villalba (actual Larramendi Ikastetxea), villa Elly y villa Dolorchi.

Asimismo, cuestiona que no estén protegidos los cuarteles de Loiola, la clínica San Antonio, Nazaret (antigua Maternidad de Aldakonea), Zorroaga (el asilo Reina Victoria), la Cruz Roja de la calle Matia, el viaducto de Herrera, el tiro pichón de Ulia, que se reconstruyó hace unos años, y el Observatorio de Igeldo.

También han quedado fuera de la protección del Peppuc, contra el criterio de Áncora, los cementerios de Igeldo y Altza, la iglesia de San Marcial, Santo Cristo de Aiete, San Sebastián Mártir en El Antiguo, los Franciscanos (Duque de Mandas, San José de la Montaña, Hijas de San José (Ulia) y el Sagrado Corazón de Loiola.

Tampoco ha sido admitida la protección de Fundiciones Luzuriaga y el matadero de Molinao, el silo y fábrica de Rich de Herrera o la fábrica Oxigraf del mismo barrio, así como Vascaltex/ Air Control en Sarrueta.

"QUEDARÁ UN 20% DEL BELLAS ARTES"

El mantenimiento del Bellas Artes en el grado C del Peppuc, con permiso para modificar huecos en las fachadas, que se prevé aprobar mañana, supone una "desprotección" del edificio si así sucede, a juicio de Áncora, que señala que "solo quedará el 20%" del edificio original.

La propuesta "conlleva el derribo interior y la práctica destrucción de sus dos fachadas laterales y, por si fuera poco, introduce un nuevo rasgado que afecta a la sillería permanente de la calle ", lamenta la asociación. El grado C, dice Áncora, debería implicar la conservación íntegra de la envolvente exterior, pero "en este caso, se introducen un cúmulo de salvedades que no encuentran justificación coherente ni razonada" .

Asimismo, asegura que si se aprueba la ficha del Bellas Artes, tal y como se prevé, la concejala de Urbanismo, Nekane Arzallus, "podría incurrir en responsabilidad, ya que está ignorando una sentencia de obligado cumplimiento que ordena efectuar importantes reparaciones en el cinematógrafo", como las que afectan a las vigas, forjados y otros elementos en muy mal estado que, según dice la entidad, deberían ser abonadas por la empresa propietaria. 

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