Para crear, solo hace falta talento. Las esculturas y los dibujos que los artistas suelen hacer en las playas de Gipuzkoa son una maravilla. En el interior de Gipuzkoa no hay arena, pero de vez en cuando disfrutan de la nieve. El martes cayó una copiosa nevada en Urola Garaia y algunos aprovecharon para hacer muñecos de nieve. En el barrio Gurutze de Urretxu hicieron uno de llamar la atención: estaba sentado en un banco, con un paraguas para protegerse de la lluvia y el sol (los muñecos de nieve sufren mucho con el agua y el calor), una bufanda (meramente estética, pues los muñecos de nieve se llevan muy bien con el frío) y una bolsa.

El muñeco de nieve estaba tan bien hecho que el jueves por la mañana, cuando casi toda la nieve se había derretido ya a causa de la lluvia, seguía entero. ¿A quién estaría esperando? ¿A su pareja? ¿A algún amigo que vive en Gurutze? ¿Habrían quedado para ir a las rebajas a comprar un pantalón y una camisa a juego con la bufanda?

El muñeco de nieve de Urretxu. Asier Zaldua