Los pensionistas guipuzcoanos se han concentrado frente a la sede del PP en Donostia para protestar por el voto en contra a la subida de pensiones que emitieron el pasado martes en el Congreso de Madrid lo que, unido a los contrarios de Vox, Junts y UPN, han impedido aplicar la medida en las retribuciones de febrero, a la espera de los próximos pasos que pueda dar el Gobierno español. “No somos moneda de cambio en las disputas partidistas”, han reivindicado, para pedir además una revaloración automática de las pensiones sin tener que “depender de la votación anual del Congreso”.
Protesta conjunta en la CAV
La protesta responde a un llamamiento de los pensionistas para acudir a las sedes del PP de las tres capitales de la CAV y de Iruñea para expresar, según han indicado, su “indignación” por el rechazo “de las derechas y ultraderechas” a la subida de las pensiones. Pero también se han dirigido al Gobierno de Pedro Sánchez para criticar que “no haya sido capaz de garantizar la revalorización”. El Ejecutivo español presentó para su aprobación en el Congreso el pasado mes un real decreto ley que, además de la subida de las pensiones, incluía otras medidas no compartidas por el PP, Vox, Junts y UPN, cuyo voto en contra provocó la caída de la propuesta en bloque.
Los pensionistas guipuzcoanos lamentan ser parte sin buscarlo de intereses partidistas y, por este motivo, abogan por establecer un sistema que permita una revalorización automática de las pensiones, además de recuperar la paga final de año, denominada “paguilla”, de tal forma que se garantice su poder adquisitivo. Añaden otras demandas que de manera habitual se reiteran en las concentraciones que desarrollan los lunes, como la “mejora sustancial” de las pensiones mínimas porque, recuerdan, si sitúa en 936,2 euros en 14 pagas, lo que consideran “miserable”.
Equiparación con el SMI
La propuesta para cambiar esta situación es, según defienden, equiparar la pensión mínima al Salario Mínimo Interprofesional SMI de tal forma que, además, se conseguiría eliminar la brecha de género que existe en este colectivo, donde hay más mujeres que reciben las cantidades mínimas frente a los hombres. Según las cifras del Movimiento de Pensionistas de Euskal Herria, en la actualidad 168.966 personas de la CAV y 51.103 de Navarra tienen ingresos inferiores al SMI.
El colectivo confía en que para el 20 de febrero se haya aprobado la subida de las pensiones tras encauzarse una situación provocada por que “algunos partidos han priorizado sus intereses particulares por encima de la mejora de las condiciones de vida de las personas”. De no ser así, han anunciado nuevas movilizaciones en las que participarán plataformas de pensionistas de diferentes pueblos del Estado.