El 50% de hogares con menor riqueza neta tendría en 2022 el 15,7% de la riqueza inmobiliaria, mientras que el 10% de aquellos con mayor riqueza neta, el 36,7%, según se desprende de un nuevo informe publicado este miércoles por el Banco de España.

El organismo que dirige Pablo Hernández de Cos ha elaborado un informe en el que presenta distribuciones anuales de componentes de la riqueza y de la deuda agregadas de los hogares en el Estado según su renta y riqueza.

Por grupos de riqueza

Por grupos de riqueza neta, entre 2011 y 2020, la proporción de riqueza en vivienda que poseían los hogares cuya riqueza neta era mayor que la del 90% restante pasó del 33,2% al 38,5%, un aumento de 5,3 puntos porcentuales. A su vez, entre 2011 y 2020, los hogares cuya riqueza neta era inferior a la del 50% de la población pasaron de poseer el 20,3% de la riqueza en vivienda al 14,9%.

Según las estimaciones del Banco de España, los hogares con riqueza por debajo de la media aumentarían su participación en la riqueza inmobiliaria, pasando a poseer el 15,7% de la riqueza en vivienda, mientras que aquellos cuya riqueza neta superaba el percentil 90 de la distribución --las más altas-- tendrían en torno al 36,7%, un porcentaje inferior en 1,8 puntos al observado en 2020.   

Depósitos

Según las conclusiones del estudio, entre 2020 y 2022, el grupo de hogares de las dos quintilas inferiores de la distribución de la renta habría aumentado su participación en el total de la riqueza en vivienda en seis décimas, en las deudas para finalidades distintas a la adquisición de vivienda, en cuatro décimas, y en fondos de inversión (1,1 puntos).

En cambio, este grupo habría reducido su participación en depósitos (en dos décimas), acciones (en una décima) y deuda para la adquisición de vivienda (en tres décimas).   

Activos de riesgo

Por su parte, las estimaciones también muestran que los hogares cuya renta se sitúa en la parte superior habrían reducido entre 2020 y 2022 su participación en el total de la riqueza en vivienda (cinco décimas), fondos de inversión (seis décimas) y acciones cotizadas (1,9 puntos).

Por el contrario, los hogares de rentas más elevadas habrían aumentado entre 2020 y 2022 su participación en depósitos (cinco décimas) y deuda para la adquisición de vivienda (1,2 puntos) y reduciéndola en el resto de deuda (1,1 puntos).

En todo caso, desde el Banco de España señalan que estos hogares poseen un mayor porcentaje de todos los activos y, en especial, los de mayor rentabilidad y riesgo.

Así, se estima que poseían en 2022 un 56% de los fondos de inversión y un 75% de las acciones cotizadas. Sin embargo, dada la relativamente corta dimensión temporal de las series de microdatos, y que no se han analizado todos los componentes de la riqueza, los resultados deben interpretarse "aún con cautela", según ha advertido el Banco de España.