Donostia. El exalcalde de Donostia, Odón Elorza, tras una reunión mantenida ayer con el nuevo primer edil, Juan Karlos Izagirre, aseguró estar "defraudado" por el resultado de la misma. Según Elorza, Izagirre planteó una serie de cuestiones sobre "normalización política en la ciudad", pero no quiso tratar la previsible paralización de varios proyectos de Donostia, como Auditz Akular o la estación de autobuses, entre otros.

El socialista aseguró que le hizo a Izagirre una serie de "consideraciones" y "aclaraciones" sobre los proyectos, aún a sabiendas de que el regidor de la coalición Bildu no se las había pedido.

Asimismo, Elorza indicó que Izagirre no se encontraba solo en la reunión, sino acompañado por su jefe de gabinete y su jefe de prensa, y consideró que no hubo "oportunidad de establecer un diálogo" sobre los proyectos. "Izagirre no tenía interés en abordar esas cuestiones. Y yo lo lamento", aseguró el exregidor de Donostia. Añadió que los interlocutores de la coalición no le preguntaron nada, ni le echaron "la bronca" por alguna de sus actuaciones.

Además, recordó que cuando Izagirre fue elegido como alcalde hace 55 días, Elorza le ofreció su ayuda: "Es una cosa rarísima que te pongas a su disposición y que te llamen para otra historia", comentó.

Por otra parte, Elorza trasladó a la coalición la necesidad de dejar la "ideología" a un lado si quieren gobernar Donostia adecuadamente. "Si se ponen a tomar decisiones sobre bases ideológicas en el caso de Bildu, esta ciudad correrá en su día y, ojalá me equivoque, el riesgo de una paralización o de una atrofia", apuntó y añadió que Donostia no se puede gobernar "en minoría desde una ideología propia".

El socialista afirmó que antes de la llegada de Bildu Donostia nunca fue gobernada desde la ideología, sino "desde la defensa del interés de la ciudad". "Así la ciudad no va a avanzar, es lo que le he intentado explicar al alcalde", sentenció.

Elorza también se ofreció a los representantes de Bildu para colaborar con el proyecto de Capitalidad Cultural en el 2016, aunque reconoció que sabe que no cuentan con él "para nada".

Por su parte, la coalición Bildu descartó hacer cualquier tipo de declaraciones tras la reunión.