Sí, Fleetwood Mac fue una gran banda de blues

04.11.2020 | 01:13
Spencer, Fleetwood, Kirwan, Green y John McVie. Foto: Barry Plummer

el sello warner reedita el pionero 'Then play on' y recopila los siete discos que la banda grabó entre los años 1969 y 1974, antes de volcarse en el pop

el blues rock blanco tuvo en Fleetwood Mac a uno de sus representantes más genuinos entre finales de la década de los años 60 y principios de los 70, aunque la banda británica sea solo considerada por el gran público, por mero desconocimiento, como un grupo de pop que logró ventas millonarias a partir de Rumours, en 1977. Antes, con Mike Fleetwood y Peter Green al frente, grabaron discos claves que cambiaron el concepto del blues como Then play on (BMG), que ahora se reedita con rarezas, al igual que una caja en la que el sello Warner agrupa los siete álbumes que grabaron entre 1969 y 1974.

Antes de las incorporaciones de Christine McVie y de la pareja estadounidense Lindsay Buckingham y Steve Nicks, de canciones populares como Rhiannon y Say you love me, y especialmente del éxito internacional de Rumours, uno de los mejores artefactos pop de la historia gracias a gemas como Don't stop o Go your own way, Fleetwood Mac se hicieron un hueco entre las mejores bandas británicas de rock-blues de los 60 junto a The Rolling Stones, The Faces, John Mayall y los diferentes proyectos de un joven Eric Clapton, especialmente The Yardbirds.

Grupo curioso que debe su denominación a los nombres de pila de su sección rítmica, el batería Mike Fleetwood y el bajista John McVie, el líder indiscutible de su época juvenil fue el guitarrista Peter Green, que se había fogueado y curtido con John Mayall y sus Heartbreakers, y que murió el pasado mes de julio, a la edad de 73 años. Tras dos discos iniciales de rock blues ortodoxo, grabaron su tercer disco a finales de 1968 tras editar uno de sus singles más exitosos, Albatross.

Then play on, considerado como uno de los mejores discos de blues-rock de la historia, se editó en el año 1968 y abrió el repertorio de Fleetwood Mac a patrones más iconoclastas y heterodoxos. El álbum fue el último de Green en la formación, ya que abandonó/le echaron cuando sus dependencias lisérgicas y terapias psiquiátricas empezaron a frenar a la banda. El disco, que cambió el concepto del blues, se reedita cuando está a punto de cumplir medio siglo, en compacto y doble vinilo, con un libro explicativo y cuatro pistas no incluidas en la versión original. Con el sonido mejorado en formato half speed (baja velocidad), para lograr un sonido más dinámico, Then play on es el primer (y último disco) en el que tocó junto a Green el joven guitarrista Danny Kirwan, otro lumbreras que contribuyó a ofrecer un rango estilístico más amplio que el blues clásico de los primeros dos álbumes. Además, fue el primero que no se grabó en vivo en el estudio, con el grupo tocando junto. Green y Kirwan se repartieron la composición y las voces al micrófono.

Sin dejar de lado el blues más ortodoxo y furioso en One sunny day, Rattlesnake shake, tema que versionó Aerosmith y que incluye unas maracas que emulan el sonido de una serpiente de cascabel, o en instrumentales como Fighting for Madge, con Green ofreciendo un máster al mástil, Then play on se enriquece con el poderío rítmico latino de Coming your way; ecos de la placidez lírica de Albatross en Closing my eyes; baladas melódicas como When you say; el blues con pandereta Show-biz blues; el melancólico My dream

Then play on incluye también cuatro piezas extra: el exitoso single Oh well – Part 1, blues correoso que abrió el camino a Led Zeppelin; su segunda parte, con ecos de western; el instrumental lírico y lento World in harmony y una de sus canciones imperecederas, The Green Manalishi (With the two prong crown), un single posterior (última grabación de Green) que dio nombre a un grupo vasco y resulta obligado en el repertorio de Judas Priest aunque la han versionado también The Melvis, Corrosion of Comformity y Metallica. Metáfora sobre el poder maléfico del dinero y fruto de un sueño con LSD del guitarrista, aúna rock, blues y psicodelia a lo Syd Barrett.

Caja con siete discos Fleetwood Mac 1969-1974 es el nombre de una caja que Rhino-Warner acaba de editar y que agrupa los siete primeros discos que grabaron en los citados años, con una edición de lujo que incorpora extras y un concierto previo a la entrada de Buckingham y Nicks. Además del ya analizado Then play on, la caja suma Kiln house (1970), con el grupo abierto al rock en canciones como This is the rock y Hi ho silver.

Con Kirwan y Jeremy Spencer como líderes llegó Future games (1971), con Christine McVie colaborando en teclados y coros, y con Bob Welch sumándose a la formación. Los cambios incorporaron al guitarrista Bob Weston y al vocalista Dave Walker en Bare trees (1972), al que siguieron Penguin (1973), Mystery to me, que incluyó el éxito Hypnotized y acabó con Christine al micrófono en cortes de Heroes Are Hard To Find (1974). El añadido final es un concierto grabado a finales de 1974 en The Record Plant. ¡Todo un lujo para los fans!

Se considera un grupo de pop con ventas millonarias desde 'Rumours', pero antes grabó discos que cambiaron el concepto del blues