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A propósito del pabellón multiusos de Irun

Ahora el que paga el precio de esa actitud es el CD Bidasoa, que necesita, como el aire y el agua, un nuevo pabellón

A propósito del pabellón multiusos de Irun2 Ania M. Seisdedos

Pasan los años y da la impresión de que los representantes municipales no aprenden. Me refiero ahora al ámbito deportivo. Los corporativos actuales, al parecer, ignorantes como los anteriores de que las necesidades de las entidades deportivas y de los ciudadanos de Irun requieren decisiones rápidas y eficaces, incompatibles con sus tácticas y cálculos electorales, incurren en los mismos errores. Ahora el que paga el precio de esa actitud es el CD Bidasoa, que necesita, como el aire y el agua, un nuevo pabellón para sobrevivir y poder aspirar a lo máximo entre los mejores.

Antes fue el nuevo Stadium Gal que viví en persona: 12 años, 2 proyectos (maqueta del primero incluida) y 3 Corporaciones municipales hasta hacerse realidad. Entretanto, fuegos de artificio clasificando de uso deportivo terrenos anexos al cementerio y la pretensión imposible de construirlo allí, pegado a la regata de Artia. Después de su construcción, el intento impresentable de derruirlo para construir 600 viviendas y trasladarlo 30 metros, a los terrenos de Doman, donde ni cabía con las gradas actuales, eliminaba el campo de hierba artificial anexo e hipotecaba su futuro.

Otro ejemplo, las instalaciones deportivas de Plaiaundi, respecto de las cuales el Ayuntamiento ha necesitado casi 40 años para encontrarles otra ubicación.

Ahora es el CD Bidasoa el que sufre las consecuencias de ese modo de actuar: por táctica y política electoral se ha vendido un proyecto que era humo y estamos otra vez en la casilla de salida.

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A diferencia de ellos, que parecen creer en la eternidad de sus asientos municipales, las entidades deportivas de Irun tienen necesidades urgentes que aquellos tienen la obligación de atender y resolver. Se deben a los ciudadanos. sin los cuales no son nada. No al revés.

* El autor es presidente del Real Unión Club entre 1991 y 1998, y ed catedrático de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales