El Real Zaragoza está viviendo una de las temporadas más complicadas de su historia. Lejos de aquellos tiempos en los que era un equipo de los potentes de la Liga, con participaciones en competiciones europeas e incluso con el título continental de la Recopa en 1995. Ahora encadena ya 13 temporadas consecutivas en Segunda y en las últimas campañas ni siquiera es candidato a regresar a Primera, sino que lucha por salvar la categoría pese a contar con un buen presupuesto y representar a una ciudad de unos 700.000 habitantes y a una provincia que roza el millón.
Seis fichajes en invierno
Ahora mismo, cuando quedan por disputarse 17 de las 42 jornadas, se encuentra penúltimo en la clasificación, a cinco puntos de la salvación, con un estadio modular provisional mientras se construye la nueva Romareda y con una afición que ve el descenso a Primera Federación como una realidad cada vez más cercana. Aun así, la dirección deportiva no tira la toalla y ha remodelado parte de la plantilla en el mercado de invierno con la intención de salir del pozo.
Han realizado seis fichajes: Rober González, Larios, El Yamiq (que debutó este sábado anotando un gol, otro en propia puerta y terminó expulsado) Nikola Cumic, Mawuli y el nigeriano William Agada, que hace unos días en su presentación oficial vivió un momento absolutamente surrealista sin tener él ninguna culpa.
Presentación surrealista
Agada no habla nada de español y compareció en la sala de prensa con un traductor que debía hacer de intermediario entre los periodistas que siguen al club y el propio jugador. Comenzó preguntando un redactor de El Periódico de Aragón: “Yo quería preguntarte por qué has estado hasta ahora sin equipo, tantos meses parado. No sé si ha sido por falta de ofertas o porque no llegaba ninguna que te atraía, y en ese caso qué es lo que te ha ofrecido el Zaragoza para venir aquí a España y a este club”, le planteó.
Obviamente el jugador no había entendido nada, con lo que llegaba el turno del intérprete para traducirle la pregunta al inglés y que Agada respondiera en el idioma de Shakespeare, que sí domina. Pero lo que nadie esperaba es que el traductor le dijera lo siguiente: “Bienvenido. Y la pregunta es por qué has estado tanto tiempo sin equipo….”, comenzó a decirle, en castellano, hasta que el periodista le paró para hacerle ver que traducir del español al español no tenía mucho sentido.
“Oh, sorry”, dijo el intérprete al ser consciente del absurdo momento que había protagonizado. Mientras, el futbolista no podía evitar la risa, ya que aunque no había entendido nada de las palabras en castellano sí había pillado la extraña jugada que se había producido. Obviamente, el momento no tardó en ser compartido en las redes sociales.