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Cómo evitar el melasma: las claves de una dermatóloga para lograr una piel uniforme

Leire Barrutia recomienda la estrategia a seguir en los meses de menos sol

Cómo evitar el melasma: las claves de una dermatóloga para lograr una piel uniforme@dermisphere

El melasma es una de las alteraciones pigmentarias más frecuentes en consulta dermatológica.

Se manifiesta en forma de manchas oscuras, sobre todo en mejillas, frente y labio superior, y suele estar relacionado con factores hormonales y con la exposición solar.

Aunque puede tratarse durante todo el año, la dermatóloga Leire Barrutia insiste en que el mejor momento para abordarlo es ahora, en los meses de poco sol.

El motivo es claro: la radiación ultravioleta es uno de los principales desencadenantes y agravantes del melasma.

Durante otoño e invierno, la intensidad del sol es menor, lo que permite aplicar tratamientos más activos con menor riesgo de irritación o de empeorar la pigmentación.

Leire Barrutia explica cómo prevenir el melasma

Las cinco claves para superar el melasma

Para conseguir que la piel esté lo más uniforme posible, la especialista recomienda seguir una rutina constante y bien estructurada.

El primer paso es incorporar retinol en el cuidado nocturno. Este derivado de la vitamina A favorece la renovación celular, estimula la producción de colágeno y ayuda a que las manchas se vayan difuminando de forma progresiva. Eso sí, debe introducirse de manera gradual y siempre bajo supervisión profesional si existen dudas o piel sensible.

Por la mañana, la clave está en añadir un sérum despigmentante. Estos productos suelen incluir activos como ácido tranexámico, niacinamida, vitamina C o ácido kójico, que actúan regulando la producción de melanina y ayudando a reducir la intensidad de las manchas. Aplicarlo de forma constante es fundamental para notar resultados a medio plazo.

Después del sérum, hay un paso que no admite excepciones: el protector solar de amplio espectro. Aunque el día esté nublado o parezca que el sol no calienta, la radiación sigue presente y puede reactivar la hiperpigmentación. La dermatóloga insiste en que la protección solar diaria es imprescindible para evitar que el melasma reaparezca o se intensifique.

Además, recomienda completar la estrategia con fotoprotección oral. Este tipo de complementos, formulados con antioxidantes específicos, ayudan a reforzar la defensa de la piel frente al daño solar desde el interior. No sustituyen en ningún caso al protector tópico, pero sí actúan como apoyo en casos de manchas resistentes o tendencia a la hiperpigmentación.

Otro aspecto clave es la limpieza y la exfoliación. Mantener la piel limpia permite que los tratamientos penetren mejor y sean más eficaces.

Asimismo, realizar una exfoliación adecuada —siempre adaptada al tipo de piel— favorece la eliminación de células muertas y mejora la textura cutánea.

Según explica Barrutia, esto ayuda a "optimizar esa renovación de la piel", un proceso esencial cuando se busca un tono más homogéneo.

Paciencia y constancia

El tratamiento del melasma requiere paciencia y constancia.

No existen soluciones milagro ni resultados inmediatos, pero iniciar el abordaje en la época de menor exposición solar puede marcar la diferencia.

Con una rutina adecuada que combine activos despigmentantes, renovación celular y una fotoprotección rigurosa, es posible mejorar de forma notable el aspecto de la piel y mantener las manchas bajo control.