El Bidasoa disputa este martes la tercera jornada de la Fase Principal de la EHF European League ante el THW Kiel, que ya venció en Irun (32-37) hace una semana. Con el favoritismo para los locales, los guipuzcoanos comparecen en un escenario mítico del balonmano mundial ligeros de equipaje, aunque no haber podido conseguir la victoria ante Nava hace más presente en los planes bidasotarras el próximo partido en Huesca.
“Como siempre que salimos al campo intentaremos competir y hacer lo mejor posible, pero no queremos que nos pase mucha factura para la Liga”, reconoce el entrenador del Bidasoa, Álex Mozas, que planea “un sistema de rotación independientemente de cómo vaya el partido para asegurar la frescura de los jugadores en la medida de lo posible en la situación de lesiones y problemas”.
La reanudación no está siendo exenta de dificultades para el conjunto guipuzcoano. A los jugadores que volvieron ‘tocados’ en el parón internacional hay que sumar los que cayeron en él. Matheus Francisco da Silva e Iñaki Peciña no han disputado un minuto oficial en 2026, lo que incide en el rendimiento defensivo del equipo, y Rodrigo Salinas y Xavi Tuà cayeron contra Ángel Ximénez el 13 de febrero, antes de viajar a Montpellier. Van apenas dos semanas, pero con el ritmo de partidos de un equipo europeo parece una eternidad.
Dos equipos, dos sopapos
Como le ocurrió al Montpellier en Limoges antes de recibir al Bidasoa, ambos equipos llegan tras sendos sopapos en sus Ligas. Los locales, porque cayeron sin paliativos en su propia casa ante un histórico como el Gummersbach (12 ligas) que tras su ascenso en 2022 busca asentarse en la zona alta. Pese a ganar 15-14 al descanso, un parcial de 0-7 al filo del minuto 45 (con tres goles en apenas minuto y medio) desarboló a los de Filip Jicha ante el próximo equipo de Álex Dujshebaev, que basó su primera victoria en Kiel desde el 2006 en su guardameta, Dominik Kuzmanovic.
Esta derrota antes de recibir al Bidasoa entierra las últimas opciones del Kiel de luchar por la Liga y complica su gran objetivo de entrar en la Champions: el segundo (Füchse) tiene cuatro puntos más y el tercero (Flensburg), tres; por detrás, el propio Gummersbach se le acerca a tres.
Los irundarras, por su parte, cedieron ante Nava en un partido en el que cuando tuvieron piernas no acertaron y cuando ya no las tenían, no daban para más ante un rival con jugadores de calidad que, pese a no rozar la perfección, supo jugar sus cartas. A diferencia de los alemanes, parte de la jornada le acompañó, como la derrota de Logroño en Alicante, lo que sin borrar la derrota propia, aligera sus consecuencias en la lucha por Europa que hoy marca el conjunto riojano, tercero con dos puntos más que los guipuzcoanos.
Mujika y la tele de la cocina
Uno de los integrantes de la expedición dorada es el errenteriarra Julen Mujika, que no pierde de vista que la cita de Kiel es para “disfrutar”, aunque solo lo entienden de un modo: “Nuestra manera de disfrutar es compitiendo, pero sabiendo que es un rival difícil y que aquí tuvimos nuestras opciones. Ojalá tengamos allí también”.
El Wunderino Arena, con capacidad para 10.000 espectadores, es una cita histórica en la vida deportiva de muchos jugadores. Casi ningún integrante ha jugado en este escenario (Maciel ganó al Kiel con el Barça, pero en Colonia), lo que acrecienta la ilusión de varios integrantes de la plantilla.
Uno de ellos es el propio Mujika, que recordaba cómo “muchos domingos por la tarde, en la tele que teníamos en la cocina, teníamos Eurosport y no sé por qué, pero siempre echaban ahí partidos del THW Kiel. Cuando nos tocó comentaba con el aita ‘jo, voy a jugar ahí’. Es muy bonito. Quizá ahora no lo valoramos tanto, pero será algo que valore más cuando acabe mi carrera”.
THW calienta su caldera
Sí lo ha hecho el Bidasoa como club en dos ocasiones consecutivas, en la liguilla de semifinales de la Champions League de 1995 y 1996, cuando ganó y fue subcampeón de la Copa de Europa. Cayó derrotado en ambas (23-21 y 24-22), y más que los partidos irrelevantes aún se recuerdan las polémicas que dejaron.
Entre ellas, la altanería del técnico local, Zvonimor Serdarušić, que tildó al Bidasoa de “equipo mediocre”, sin apenas mérito más que tener a Nenad Perunicić en sus filas: “Sin él, perderían con tras los siete primeros de la Liga alemana”. Por contra, con él “cualquier equipo puede ganar la Copa de Europa. Dejó Irun rumbo a Kiel en 1997 y en los cuatro años que estuvo, el equipo alemán no ganó la Champions.
Aquellas declaraciones dejaron un sonado enfrentamiento entre ambos técnicos en la sala de prensa, puesto que Juantxo Villarreal reprendió la arrogancia de Serdarušić. “Si sigue con esa mentalidad, nunca ganará nada relevante”, espetó Villarreal en una larga respuesta que su traductor, el alemán afincado en Irun Peter Leszinsky tradujo a su manera. Con el espíritu por la paz un avemaría, el exjugador bidasotarra fue más sintético y el entrenador de Errenteria se dio cuenta, pese a no saber alemán: “No has traducido todo lo que he dicho”.
Con aquellas cuitas más que prescritas y lejos del talante que mostró la expedición kielesa en Irun, la web oficial del club alemán vuelve a cargar contra las “conductas antideportivas” del Bidasoa en la ida, con especial énfasis en Dariel García, al que los teutones quieren dar una bienvenida anticipada ya este mismo martes tras su fichaje por Melsungen: “Impuso en Irun agresividad, placajes y provocación al partido. Esto provocó riñas y disputas verbales con casi todos los jugadores del Kiel”.
Con el arbitraje de los checos Jakub Uhlir y Vojtech Benus, el partido comenzará a las 18:45 horas y se podrá seguir en ETB4 y Dazn.