La cuenta atrás para el Europeo de 2028 ya está en marcha. Con la final y el partido por el bronce de esta edición pendientes de jugar este domingo en Herning (Dinamarca), el escenario que acogerá esa última jornada ha servido para que los organizadores de la siguiente edición presenten sus planes. Los presidentes de las federaciones Española, Portuguesa y Suiza han ofrecido los primeros detalles de una edición que se disputará las dos semanas finales de enero de 2028. La RFEBM apuesta por convertir Madrid y Valencia en sus dos sedes, para las que según el vídeo promocional se perfilan el Wizink Center y la Fonteta de San Luis. No se ha anunciado si la final se disputará en una u otra ciudad.
No habrá, por lo tanto, sede en la mitad norte peninsular pese a los últimos rumores. Ni en el Estado español ni en el portugués. Esa zona deberá esperar un año hasta el Mundial femenino de 2029. Dicha cita, que se presentará de manera oficial en el Mundial de Hungría, tiene designado Irun como sede del fin de semana final, aunque ante la falta de avances institucionales en torno a un proyecto en Ficoba ya surgen alternativas.
El Campeonato de Europa que llegará un año después del Mundial de 2027 en Alemania se disputará en cuatro sedes entre el 13 y el 30 de enero de 2028. Como esta edición, arrancará con 24 equipos repartidos en seis grupos: dos en cada uno de los estados.
Lisboa y Zurich
En Portugal todo se centralizará en el Altice Arena de Lisboa. La capital lisboeta, que cuenta con el Sporting y el Benfica como principales estiletes del balonmano de clubes, recibirá por primera vez el Europeo, ya que en 1994 el Campeonato que ganaría Suecia a Rusia repartió sus citas entre Porto y Almada (ciudad de las afueras de Lisboa, al otro lado de la orilla del Tajo).
En esta ocasión, el epicentro del balonmano será el multiusos próximo al Parque de las Naciones, junto a la Estación de Oriente, a solo diez minutos por carretera del aeropuerto Humberto Delgado.
El Altice Arena ya acogió la Final Four de la EHF European League en 2022, con cabida para 12.800 espectadores. Entonces, sin embargo, apenas pudieron cosechar entradas de 2.114 y 3.201 espectadores en las semifinales, y de 2.249 y 5.055 en el partido por el bronce y la final, que ganaría el Benfica.
Suiza, por su parte, llevará el balonmano al Swiss Life Arena de Zürich (12.000 espectadores), sede de los ZCS Lions, donde en los dos grupos tanto el equipo helvético como Alemania serán cabezas de serie. En el comienzo de la andadura, también se barajó que otras ciudades como Basilea, Ginebra o Lausana fueran anfitrionas de un evento que la Confederación Helvética acogió en solitario en el año 2006, con triunfo de Francia contra España.
Dos ciudades sin balonmano de élite
En el Estado español, las especulaciones también han sido muchas desde que se presentó una primera propuesta con Madrid, Valencia, Málaga y Ourense como sedes. En el caso de la capital madrileña, que perfila el Movistar Arena (el Palacio de los Deportes de la CAM; unos 12.000 asientos en disposición de balonmano), llegó a barajarse la opción de que el nuevo Santiago Bernabéu acogiera o bien la jornada inaugural o el fin de semana final.
Según el breve vídeo que ha mostrado la candidatura conjunta en el acto de Herning este sábado, ni el salto a este escenario ni al Roig Arena de Valencia han cristalizado por el momento pese al deseo de hacerlo. En el caso de Madrid, el actual Movistar Arena ya acogió un partido entre la selección española y argentina en marzo de 2021, o la Copa del Rey de ese mismo año.
La capital valenciana, que será la segunda ciudad en el Estado español, tampoco tiene ningún equipo en la élite del balonmano estatal y según las imágenes del citado vídeo, en ellas se presenta el Pavelló Municipal Font de Sant Lluís, la histórica Fonteta sede del Valencia Basket desde la temporada 1987/1988 hasta 2025, con capacidad para unos 9.000 aficionados.
No obstante, la RFEBM anuncia en su nota oficial que "ultima los detalles para dar a conocer sus instalaciones en próximas fechas: todas ellas en el marco de Valencia y Madrid, y con el objetivo claro de ofrecer al mundo un partido inaugural histórico, capaz de batir todos los registros de aforo".
El comité organizador ha puesto énfasis en la línea que forman Lisboa, Madrid y Valencia, en el centro peninsular desde la costa atlántica hasta la mediterránea. Como contrapunto, en el cartel del proyecto no hay ninguna sede de la mitad norte de la Península.
Irun, en tensión
Este reparto de sedes conlleva implícito que una opción que sobrevoló, como la inclusión de Pamplona, no sea de la partida pese éxitos organizativos recientes. Tras la organización del Memorial Domingo Bárcenas a comienzos de enero, estas semanas sonó la hipótesis de que el Navarra Arena fuera sede. No lo estaba al principio con la citada propuesta que incluía a Málaga y Ourense, y tampoco en el proyecto presentado este sábado en Herning, sede de la final de esta edición.
Esta decisión refuerza, eso sí, una posibilidad ante la que el balonmano guipuzcoano empieza a mirar con recelo. Cada vez es más viable que el Navarra Arena —fuentes de la RFEBM consultadas por NOTICIAS DE GIPUZKOA califican como “perfecto para un Europeo o un Mundial”— acoja el Mundial femenino de 2029 si la inoperancia y la falta de acuerdo entre los principales partidos y dirigentes hace fracasar un pabellón en Ficoba.
Cabe la opción de que ambas infraestructuras compartieran dicho Mundial, pero el tiempo corre en contra del proyecto de Irun. El impulso de un proyecto junto al recinto ferial contó con la unanimidad de la Corporación para atender las necesidades deportivas de la ciudad. Aun así y con la vista puesta en el Mundial de 2029, la instalación deberá presentar un gran avance en poco más de un año: de la misma manera que en este final de Europeo masculino ha servido de puesta de largo del siguiente, en el Mundial femenino de 2027, que tendrá lugar en Hungría en diciembre del próximo año, sucederá lo propio.