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La selección española firma una salida precipitada del Europeo

La selección de Jordi Ribera se despide del Europeo con una derrota ante Portugal

La selección española firma una salida precipitada del EuropeoThomas Traasdahl / Efe

Sin bola extra. La selección española de balonmano, con los guipuzcoanos Kauldi Odriozola e Imanol Garciandia, se quedó este miércoles sin poder aspirar al partido por el quinto puesto tras caer sin paliativos ante una Portugal que partía con los mismos dos puntos que su rival (27-35) por ganar a Dinamarca en la Fase de Grupos.

Casi todo lo que podía salir mal en la puesta de escena de España salió mal. Por un lado, la defensa, clave en el éxito contra Francia, era incapaz de desactivar las virtudes del ataque portugués. Poca sorpresa había en un equipo que fue el rival en el Navarra Arena y que baila al son de los talentosos hermanos Costa junto a la conexión con los pivotes Frade e Iturriza.

La baja de Abel Serdio por el disparate antideportivo de Dylan Nahi se notó: Jordi Ribera optó por Javi Rodríguez como pareja de baile de Antonio Serradilla en el centro, pero algunas paradas del navarro Sergey Hernández y otros errores en el lanzamiento de una Portugal muy suelta evitaban que los Heróis do Mar lograran rentas mayores.

En el otro lado de la pista, el ataque español tampoco acertaba a combinar para alcanzar la meta de Diogo Valério. Con 4-7 en el minuto 13, el seleccionador catalán llamó a los suyos a capítulo. Que aterrizaran en casi todos los conceptos defensivos y ofensivos. Todo era mejorable: la anticipación, los bloqueos, los lanzamientos, los movimientos sin balón, los pases más precisos

Ribera sacó al campo a hombres como Fis, relevado en defensa por Garciandia (que formaba dupla en el flanco derecho con Odriozola), pero la reacción, incluso con Barrufet en el 5:1 defensivo, se haría esperar: entre el 4-5 de Ian Gurri y el 5-9 de Aleix Gómez transcurrieron seis minutos fatales. Solo faltaba por ver si por esa rendija se le había ido el partido a España, que supo controlar daños en los quince minutos finales del primer acto con un parcial de 8-7. Quedaba la esperanza para la remontada tras los 30 minutos más erráticos del Campeonato (12-16).

Ficha técnica

27 - España. Sergey Hernández; Odriozola (1), Garciandia (2), Tarrafeta (3), Gurri (6), Dani Fernández (1) y Javi Rodríguez (2) -equipo inicial- Biosca (ps), Serradilla (-), Alex Dujshebaev (1), Fis (1), Dani Dujshebaev (-), Aleix Gómez (6, 1p), Natan Suárez (-), Víctor Romero (-) y Barrufet (4)

35 - Portugal. Valerio; Areia (6, 3p), Neves (1), Iturriza (4), Salvador (2), Frade (2) y Kiko Costa (7, 1p) -equipo inicial- Capdeville (ps), Monteiro (-), Rui Silva (-), Fernandes (3), Branquinho (1), Joao Gomes (3), Martim Costa (6), Brandao (-) y Cavalcanti (-)

Parciales. 2-3, 3-5, 4-8, 5-11, 9-14 y 12-16 (Descanso) 16-20, 19-23, 21-26, 23-28, 24-30 y 25-37 (Final)

Árbitros. Hansen y Madsen (DEN). Excluyeron por dos minutos a Víctor Romero, Odriozola y Serradilla  por España; y a Iturriza, Salvador y Rui Silva por Portugal.

Incidencias. Encuentro correspondiente a la cuarta y última jornada de la segunda fase del Europeo de Dinamarca, Suecia y Noruega disputado en el Jyske Bank Boxen de Herning (Dinamarca) ante 6.267 espectadores.

Opción perdida

Sin embargo, el equipo que dirige Ribera apenas recorrió el trecho que va de la mera ilusión a la realidad. Para corregir el marcador primero la premisa era mejorar el juego. Portugal intentó acelerar sus ofensivas, con especial atención al contragol, para aprovechar los espacios que dejaba la defensa rival y que pasaran los minutos.

“No es fácil, pero jugar de esta manera, con muchos espacios, no como contra Alemania, es bueno para Martim y para mí”, confesó tras el choque Kiko Costa (7 goles de 13 lanzamientos) sobre él y su hermano. Su forma de jugar reporta a Kiko Costa un brillo y una capacidad de decidir partidos que quizá Martim Costa no tenga, pero el mayor de los hermanos, regularísimo, tiene todo lo demás, incluido el MVP del choque (6 de 7).

El portugués Kiko Costa,, durante el partido de contra la selección española en el Europeo.JPG

Aun así, la selección española encontraría una puerta por la que intentar entrar al choque. Al filo del minuto 40, con 19-23, Gurri, Odriozola y Fis marraron tres lanzamientos sin poder exprimir la superioridad por la exclusión de Rui Silva tras estampar el balón en el rostro de Sergey Hernández.

Encontró la puerta, pero la selección española no tenía la llave para entrar. Diez minutos de goma entre los cuatro y seis goles de desventaja derivaron en el 23-30 que firmó Iturriza en el minuto 53. Pescado vendido hasta el 27-35 final en una tarde que difumina el recuerdo de las buenas actuaciones ante Austria, Serbia y Francia, pero también ante Alemania y Noruega. Un Europeo de diabólico sorteo —que puso en solfa al principio si España superaría la Fase de Grupos— y que tampoco escapa del momento de cada selección.

Sin medallas

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Eliminadas de la lucha por las medallas, ambas escuadras comparecían en Herning en dos momentos distintos. La selección española, que atisba solución al que parecía erigirse como gran problema estructural (el centro de la defensa, aunque sale con incógnitas como la portería o el lateral izquierdo), llegaba tras exprimir el anterior ciclo con la medalla de bronce de los Juegos de París. Ahora incorpora a jugadores llamados a ser clave en su futuro y que solían derrotar a Portugal en categorías inferiores.

Enfrente, en cambio, Paulo Pereira presentaba un proyecto que comenzó antes. Cuartos en el Mundial del año pasado, su apuesta pasaba por promocionar a la absoluta a elementos como los hermanos Costa, sin agotar su trayectoria en las selecciones de base. Un camino que quiere liderar ahora Ribera con la vista puesta en 2028: Europeo en casa y Juegos Olímpicos. Antes, el Mundial de 2027 en Alemania.