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Las mejores selecciones del Europeo enseñan su pócima secreta: control de tiempos y portería

España cae ante Noruega fruto de sus errores y se complica mucho el camino

Las mejores selecciones del Europeo enseñan su pócima secreta: control de tiempos y porteríaKolektiff Images

La segunda fase del Europeo de balonmano ya está en marcha, nadie tiene margen de error y, por ello, las precipitaciones de unos o la calma de otros, decantan la balanza en numerosos encuentros.

Falta templanza

La renovada España que dirige Jordi Ribera apunta maneras, y muy buenas maneras. Sin embargo, en ese camino hacia volver a formar un equipo que pelee en cada campeonato por el trono, o al menos las medallas, todavía faltan cosas como la calma y el interpretar los momentos del encuentro. La pérdidas de balón ante Alemania o Noruega fueron determinantes en el resultado final, pero más allá de las acciones puntuales, la precipitación entre los jugadores asoma después de un ciclo en el que la calma y controlar los ritmos eran dos de los factores que hacían mejores a los españoles.

La fatalidad de la última acción del encuentro ante Noruega, que terminó en una no penetración de Tarrafeta a la que siguió un intento de fly de Ian Barrufet. Segundos antes, Aleix Gómez, lanzó un balón desde el centro del campo para tratar de empatar la contienda cuando, en la mayoría de ocasiones, habría esperado para agotar el medio minuto restante en un ataque organizado que podría sellar al menos el empate sin dar otra nueva opción a los noruegos. El extremo derecho erró tras un partido perfecto, y aunque la acción siguió siendo favorable a España, fue otro ejemplo de la falta de templanza.

La portería, necesaria

Los tres primeros encuentros de la Main Round dejaron claro que la portería es un pilar de cualquier selección que aspira a llegar lejos en el torneo. Robin Haug y Andreas Wolff rozaron el 40% de eficacia ante España y Portugal, que cayeron por diferencias mínimas tras tener opciones de llevarse la victoria. Ambos guardametas fueron el sustento de sus selecciones que, en los momentos crudos del encuentro, contaron con su aportación desde la portería.

Las intervenciones, además, suelen ser más relevantes si se dan en los momentos calientes del encuentro. La noche de Emil Nielsen fue el reflejo perfecto, que después de arrancar el segundo tiempo haciendo pensar a muchos que bajaría la persiana, pasó casi veinte minutos sin intervenir hasta que tres balones cruciales de Francia se toparon con su figura. Contagiado el equipo, Gidsel y compañía hicieron el resto para voltear el marcador.

Una confirmación que no llega

Llamado a ser el nuevo líder de Alemania hace varios años, Juri Knorr decidió el verano pasado dejar la Bundesliga para firmar por el Aalborg danés. El central percibía muchos focos sobre él, y la presión que sentía fue un detonante para dejar la mejor liga del mundo. Ahora, sin embargo, tampoco parece estar cómodo en el Europeo, y son otros jugadores como Renārs Uščins o Miro Schluroff los que desatascan los partidos. Knorr, por ahora, no aparece en esos momentos.

Resulta paradójico, además, cuando tras la derrota ante España varios medios alemanes recogieron unas declaraciones de Knorr arremetiendo contra su seleccionador, Alfred Gislason, por no contar con él en los momentos citados. Quizás el islandés no ve confirmada la figura que el central prometía ser.