La fase de grupos del Europeo termina con sustos, sorpresas y resultados lógicos. Candidatas como Francia o Islandia suman tres victorias en tres partidos, Alemania se aferra a una buena actuación ante España y Dinamarca, ante 15.000 aficionados, se ve superada por una Portugal que ya no duda ante las grandes favoritas.

Una Main Round digna de podio

Los Campeonatos de Europa siempre se han caracterizado por su igualdad y su dureza, pero pocas veces hasta ahora se han concentrado en un mismo grupo tantos candidatos a colgarse una medalla antes de que comience la ‘fase del KO’. Dinamarca, Francia, España o Alemania son nombres que en la última década han estado ligados a medallas y trofeos. Ahora, están unidos a una Main Round que podría ser la más dura que se ha disputado nunca, ya que la completan Noruega y Portugal, esta última con dos puntos y habiendo firmado la sorpresa de lo que llevamos de Campeonato (victoria ante Dinamarca por 29-31).

Tres de los cuatro semifinalistas del Mundial de 2025 o los tres medallistas olímpicos de París 2024 están en este grupo. De los ocho participantes, probablemente todos entraban en las cábalas de cualquier aficionado para que sumasen una medalla. Habrá quien juegue con el factor de los puntos conseguidos en la siguiente ronda, quienes lo hagan con el hambre de seguir sorprendiendo y otros, como Dinamarca, con la presión de llevar años siendo la clara favorita para ganar cada Campeonato pero verse contra las cuerdas tras perder ante Portugal jugando en casa, y sin levantar el trofeo europeo desde 2012.

Eslovenia resiste a las bajas

Eslovenia llegó al Europeo con el cartel que su nombre ya había adquirido en los últimos años, pero las ausencias disiparon las esperanzas de muchos de sus aficionados. Klemen Ferlin, Blaz Blagotinsek o Miha Zarabec no están en el equipo de Uros Zorman, que a base de resistir y no bajar los brazos se ha metido en la Main Round sumando 2 puntos.

Su garra y su ambición la reflejan a la perfección los blaugranas Domen Makuc y Blaz Janc. Con 25 y 18 goles anotados, respectivamente, son los estandartes de una selección herida, pero que no se rinde ante otras, como Islas Feroe, que parecían estar ante la mejor oportunidad de sus historia para hacer algo grande. Ante marcadores ajustados y partidos que se decantan por detalles, la experiencia y la calidad de ambos eslovenos está siendo determinante. Ahora, en la Main Round “menos dura”, tendrán la tarea de hacer valer los 2 puntos obtenidos hasta ahora y, por qué no, meterse en las ansiadas semifinales.

Mismo objetivo, diferentes caminos

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Portugal e Islandia quieren exprimir al máximo dos generaciones doradas, y, en ese camino, han sumado un pleno de victorias en la primera fase. Jugadores jóvenes y un juego directo. En eso se parecen. Ahora, sin embargo, sus caminos no serán iguales. Portugal se enfrentará a Alemania, España, Noruega y Francia, y, a pesar de haber superado a la gran Dinamarca, todo hace presagiar que los de Pereira pueden quedarse, una vez más, a las puertas de alcanzar la gloria. Kiko y Martim Costa, que cuentan con la experiencia de Antonio Areia o Victor Iturriza y la calidad de Luis Frade, están siendo, como se esperaba, los pilares de un país que trata de dejar su sello entre las mejores.

A Islandia, por su parte, se le acaba el tiempo. Con Gisli Kristjansson y Omar Ingi Magnusson, compañeros también en el SC Magdeburg, llevan años tocando a la puerta del medallero, pero, tras comenzar el torneo de buena manera, su nivel decrecía. Han sellado una fase de grupos inmaculada, pero el último partido fue en el que más sufrieron para vencer a Hungría, y la afición nórdica ya reza para que no sea el comienzo de otro bajón que les aleja una vez más de volver al podio, al que se subieron por última vez en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000.