La CAV aguarda la tercera ola tras empeorar la transmisión del virus

La tasa de positividad remonta y vuelve a superar el 7%, a niveles de mediados de noviembre

02.01.2021 | 23:26
En la imagen, vacunación del personal sociosanitario del centro Caser de Hondarribia. Foto: Irekia

Donostia – Las navidades ya están pasando factura. La curva de la pandemia sube de nuevo en Euskadi y el empeoramiento de los indicadores anticipa una tercera ola del COVID-19, rebajando la euforia de la vacuna. Porque a pesar del paréntesis de los días festivos, y la caída en el número de pruebas diagnósticas, la tasa de contagios ha subido hasta el 7,3%, la más alta desde el 17 de noviembre, cuando el virus campaba a sus anchas y obligó a decretar severas restricciones a la movilidad. Según el consenso de los científicos, un porcentaje por encima del 5% muestra una situación complicada en el control de los contagios, y por encima del 10% hace saltar todas las alarmas.

El primer día del año se contabilizaron 302 nuevos casos positivos. Estos nuevos contagios son 188 menos que los registrados el día anterior, un descenso de positivos que se produce porque se realizaron 2.972 pruebas diagnósticas menos, en total 4.139 frente a las 7.111 del jueves. Sin embargo, la tasa de positividad, es decir, el número de casos en relación a los test efectuados, alcanzó el 7,3%, frente al 6,9% del jueves y el 6,1% del miércoles, logrando así una marca que no se batía desde mediados de noviembre. En el mes de diciembre tan solo el día 11 la tasa de positividad superó el 7%, por lo que 2021 ha comenzando con un nuevo récord negativo.

Respecto a la situación de los hospitales, desciende ligeramente el número de personas que permanecen en las UCI, 77 frente a las 79 del jueves, y también han bajado los nuevos ingresos diarios de pacientes con covid, al contabilizarse 23, cuando el día anterior fueron 35. Sin embargo, los días festivos pueden estar distorsionando completamente estas cifras al tratarse de jornadas con menos actividad diagnóstica y menor actividad asistencial.

Por territorios, vuelve a ser Bizkaia la que notifica los peores registros, con 119 nuevos positivos, otros 95 se detectaron en Gipuzkoa y 80 fue el acumulado del primer día del año en Araba. Además se detectaron otros ocho casos entre personas domiciliadas fuera de Euskadi.

La situación es tan crítica a nivel general, que muchos países europeos, inmersos ya en la vacunación de sus ciudadanos, han decretado más limitaciones ante la irrupción de nuevas variantes del COVID-19, como la cepa británica que también ha hecho acto de presencia en Euskadi. Además, las celebraciones navideñas hacen temer un aumento importante de los contagios del coronavirus.

El pasado día 29 de diciembre, fue el propio ministro de Sanidad, Salvador Illa, quien reconoció que no descartaba que se produzca una tercera ola de la pandemia de coronavirus en España, tras haberse producido un paulatino incremento en el número de contagios. "Si actuamos con prudencia, como lo estamos haciendo, podemos minimizar mucho esta tercera ola", subrayó.

El escenario que se está avecinando en los servicios sanitarios, ante un nuevo aumento de la incidencia acumulada, es muy parecido al que ya se vivió a finales de septiembre, cuando la segunda ola del coronavirus azotaba con fuerza. Así, el empeoramiento de los indicadores epidemiológicos vuelve a señalar que España se enfrenta a su tercera ola de contagios producidos, muy probablemente, como consecuencia de los sucesivos festivos de diciembre y enero. Sin embargo, la intensidad de este nuevo embate del SARS-CoV-2 empezará a vislumbrarse con toda su crudeza en la semana posterior al día de Reyes. Ha sido, por ejemplo, el caso de Estados Unidos, donde las infecciones se multiplicaron justo después de Acción de Gracias, ya que los expertos establecieron una relación directa entre las cenas familiares y el repunte de contagios a los cinco o seis días.

Cuatro nuevos fallecidos. Las residencias de Gipuzkoa han registrado en las últimas horas cuatro nuevas víctimas mortales que elevan a 135 los fallecidos con COVID-19 desde el 11 de agosto. Por otro lado, las pruebas PCR que realiza la Diputación, junto a DYA Gipuzkoa, han detectado un nuevo positivo. Según informó ayer la institución foral, un total de 19 personas han superado la enfermedad en las últimas horas y hay 35 personas ingresadas en los dos centros de referencia de Eibar y Ordizia.