La tragedia de Spanair no cicatriza doce años después

Un vuelo que debía unir Madrid con Las Palmas no logró despegar y fallecieron 154 personas

20.08.2020 | 23:16

Las Palmas – La Asociación de Víctimas y Afectados por el vuelo JK5022 de Spanair y las autoridades políticas de Canarias conmemoraron ayer en Las Palmas de Gran Canaria el accidente que causó la muerte de 154 personas en el aeropuerto de Barajas, hace ya doce años.

El vuelo 5022 de Spanair (JK5022) que sufrió un accidente justo después del despegue a las 14.24 horas del 20 de agosto de 2008 fue un vuelo doméstico regular de pasajeros entre Madrid y Las Palmas de Gran Canaria. El avión, un McDonnell Douglas MD-82, se precipitó con 172 pasajeros y tripulantes a bordo, de los que solo 18 sobrevivieron. Ochenta de los ocupantes eran canarios o residentes en las islas.

El acto en memoria de los fallecidos tuvo su primera cita en el monumento Luces en el vacío ,en el mirador de La Caleta, frente a la costa de Las Palmas, donde fueron lanzadas al mar 154 rosas blancas en honor a los pasajeros del vuelo de Spanair que perdieron la vida el verano de 2008.

El segundo homenaje tuvo lugar en la Plaza de la Memoria, junto a la placa que tiene grabados los 154 nombres de los fallecidos en la pista 36L del aeropuerto madrileño.

Como señaló el vocal de la directiva de la Asociación, Federico Sosa, los fallecidos "en algún lugar, pero siempre en nuestros corazones" permanecen vivos no solo en el recuerdo, sino también en la lucha por "la verdad y la justicia" que rodea al siniestro, en manos de la comisión de investigación del Congreso de los Diputados.

El objetivo, doce años después, se mantiene para que "se investiguen las causas y se mejore el sistema, órganos encargados, supervisión e inspección del sector aéreo". La Asociación tiene puesta en la comisión "toda la esperanza" con un "compromiso renovado cada año" .

Rl presidente del Gobierno canario, Ángel Víctor Torres, agradeció a la asociación "su trabajo por la seguridad de todos" porque las 154 víctimas "ya no están físicamente con nosotros", pero sí en "el compromiso de las instituciones" para que "la lucha que empezó ese día pronto pueda acabar con verdad y justicia".