Trump maniobra para lograr el control del Partido Republicano

Apoyará a los candidatos afines a sus ideas en las primarias contra sus rivales internos

23.02.2021 | 00:59

washington – El expresidente estadounidense Donald Trump reclamará el control total del Partido Republicano en su discurso del domingo en Orlando, el primero que dará tras haber dejado la Casa Blanca. "El mensaje será: puedo no tener Twitter o el Despacho Oval, pero sigo en el cargo", trasladaron fuentes de su entorno cercano al portal digital Axios. Según estas fuentes, Trump quiere presentarse como el "presumible candidato" de cara a las elecciones de 2024 por parte de los republicanos, aunque aún no tenga claro si finalmente se postulará para ello.

"Trump efectivamente es el Partido Republicano (...). Cuando atacas al presidente Trump, estás atacando a las bases republicanas", aseguró a dicho medio el asesor del expresidente, Jason Miller.

El comité político de Trump recibió numerosas donaciones durante los meses en los que este sostuvo las no probadas tesis del fraude electoral. Actualmente dispone de 75 millones de dólares (61,78 millones de euros) para financiar a candidatos republicanos que se presenten a las primarias internas de cara a las elecciones al Congreso y un tercio del Senado que se celebrarán el próximo año. La idea de Trump es usar estas donaciones para impulsar a candidatos trumpistas, cercanos a él, que le ayuden a descabalgar en las primarias a aquellos republicanos que han apoyado el impeachment.

El expresidente se reunirá con sus asesores para diseñar su estrategia durante esta semana en la que cuenta también con otro importante activo: los datos de decenas de millones de estadounidenses que ha recopilado durante los últimos cinco años.

Entre los republicanos que presumiblemente se verán desafiados por los candidatos apoyados por Trump, estarán algunos que han hablado abiertamente contra él o le han responsabilizado del Asalto al Capitolio como la congresista por Wyoming, Liz Cheeney. Como ella, muchas figuras que se han mostrado en contra del magnate neoyorquino han sido "censuradas", una figura propia de la política estadounidense equivalente a una amonestación, por el partido en sus estados de origen.