Usar la lavadora como si fuera un cesto de ropa sucia es una costumbre más extendida de lo que parece.

Muchas personas van introduciendo camisetas, toallas o sudaderas en el tambor hasta que consideran que hay suficiente para poner un lavado.

Aunque muchos lo consideran algo normal, no es lo más recomendable, aunque depende del tiempo que la ropa permanezca dentro y del tipo de prendas.

Humedad, malos olores y bacterias

La lavadora es un espacio cerrado y, en muchos casos, húmedo.

Si se introduce ropa sudada, mojada o con restos de suciedad y se deja ahí durante horas o días, se crea un entorno ideal para la proliferación de bacterias y hongos. Esto puede provocar malos olores tanto en la ropa como en el propio electrodoméstico.

Además, esos olores no siempre desaparecen con el lavado. En ocasiones, la ropa sale aparentemente limpia, pero conserva un olor desagradable que obliga a repetir el ciclo o a usar productos adicionales.

Riesgo para las prendas

No todas las prendas reaccionan igual al estar almacenadas en la lavadora.

La ropa deportiva, la interior o las toallas, que suelen retener más humedad, son especialmente sensibles. Si se quedan mucho tiempo en el tambor, pueden aparecer manchas de moho difíciles de eliminar o incluso daños en los tejidos.

También existe el riesgo de transferencia de colores si se mezclan prendas claras y oscuras durante varios días, sobre todo en ambientes cálidos.

Problemas para la lavadora

Guardar ropa sucia en la lavadora de forma habitual también puede afectar al electrodoméstico.

Los restos orgánicos, el sudor y la humedad favorecen la acumulación de suciedad en el tambor, la goma de la puerta y los conductos internos. Con el tiempo, esto puede provocar malos olores persistentes y un mayor desgaste de la máquina.

Por eso, muchos fabricantes recomiendan dejar la puerta de la lavadora abierta cuando no se está usando, algo incompatible con utilizarla como cesto de ropa.

Además, llenar el tambor de peso puede afectar al funcionamiento y acortar la vida útil de la lavadora.

Las lavadoras cuentan con tres cajetines Pexels

Excepciones

Si la ropa está completamente seca y solo va a permanecer en la lavadora unas pocas horas, el riesgo es menor.

Por ejemplo, introducir prendas secas a lo largo del día para poner un lavado por la noche no suele ser un problema grave. Aun así, no es la opción más higiénica ni la más aconsejable a largo plazo.

La opción más recomendable sigue siendo utilizar un cesto de ropa sucia, preferiblemente ventilado, y reservar la lavadora únicamente para el momento del lavado.

De este modo, se protege la ropa, se alarga la vida útil del electrodoméstico y se evitan olores desagradables.

En resumen, guardar la ropa sucia en la lavadora hasta que se llene no es una buena práctica si se hace de forma habitual o durante varios días. Para mantener la higiene y cuidar tanto las prendas como la lavadora, lo mejor es separar ambos usos y poner la lavadora solo cuando llegue el momento de lavar.