Un padre se enfrenta a una petición de once años y cinco meses de cárcel, acusado por parte de la Fiscalía de Gipuzkoa de agredir sexualmente casi todas las semanas a su hija desde el momento en el que la menor cumplió los 13 años y a la que también habría agredido físicamente en una oportunidad.
Según recoge el escrito de acusación provisional del Ministerio Público, los hechos se produjeron en un domicilio de una localidad guipuzcoana donde la menor convivía con sus abuelos, su padre, un hermano y un tío.
En este contexto, su padre habría aprovechado, con una "frecuencia casi semanal", los momentos en los que el resto de habitantes de la casa se encontraban dormidos para acudir a la habitación de la niña, tenderse junto a ella y agredirla sexualmente.
Más agresiones
Unos hechos que, como describe la Fiscalía, también ocurrieron en el salón de la vivienda donde el encausado se sentaba junto a la menor, a la que presuntamente también agredió físicamente en una oportunidad, el 25 de agosto de 2021, cuando el hombre habría cogido por el pelo a la víctima y la habría arrastrado.
La Fiscalía considera que estos hechos son constitutivos de un delito continuado de agresión sexual y de un delito de maltrato en el ámbito de la violencia doméstica, por los que, además de las citadas penas de cárcel, pide que el hombre no pueda aproximarse a su hija ni comunicarse con ella durante catorce años.
Y más penas
Asimismo, solicita que sea inhabilitado seis años para el ejercicio de la patria potestad y que no pueda desempeñar ningún oficio ni actividad relacionada con los menores de edad durante 16 años.
Igualmente, reclama que, una vez sea excarcelado, permanezca en situación de libertad vigilada seis años y que compense a la chica con 10.000 euros.