El encuentro entre los sindicatos y las patronales de los colegios concertados (Kristau Eskola y AICE-IZEA) en el Consejo de Relaciones Laborales (CRL) acabó ayer en fracaso. La intención de las patronales de recurrir hasta el Tribunal Supremo la sentencia dictada por el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) sobre la reducción de una hora lectiva a la semana incluida en el acuerdo de 2024, que puso fin a 14 jornadas de huelga, ha soliviantado a la representación de los 9.000 profesionales que trabajan en 200 centros que escolarizan a 130.000 estudiantes. Steilas, LAB, CCOO y UGT, que hasta ahora se habían resistido a seguir la estrategia de huelga que mantiene ELA, ya no descartan nada. El sindicato mayoritario del sector, por su parte, ha vuelto a invitar al resto de centrales a retomar la vía del paro que tan bien conocen las familias puesto que en los últimos años han debido soportar dos tandas muy agresivas: una de 29 huelgas, otra de 14. Este curso, ya va una huelga.
Todos los sindicatos sin excepción están cansados de comprobar cómo Kristau Eskola y AICE-IZEA se han lanzado en una dinámica que busca dilatar a través de la judicialización la aplicación del Acuerdo de Fin de Huelga (AFH) que según el propio TSJPV tiene nivel de convenio hasta la firma de uno nuevo. Denuncian que los incumplimientos se producen incluso después de dos sentencias del TSJPV a favor de la plantilla del sector. Tras la primera sentencia contra las patronales donde les obligaba a actualizaran los sueldos, KE y AICE-IZEA, la acataron y aplicaron los incrementos salariales pactados. Sin embargo, según ELA, “han incumplido varios apartados acordados y están obligando continuamente a los y las trabajadoras a acudir a los juzgados. De esa forma, pasa un tiempo sin que lo acordado se cumpla, aunque al final el juzgado nos de la razón”.
Un listado de incumplimientos
El último capítulo en esta enconada batalla laboral es la sentencia del pasado 29 de enero por la que el TSJPV obliga a Kristau Eskola y AICE-IZEA a reducir una hora lectiva semanal, aunque parece que acabará en el Supremo. Preguntada por este punto, Kristau Eskola guarda silencio. Pero la lista de incumplimientos, junto con posibles nuevos juicios, deja casi sin efecto el acuerdo de fin de huelga del 2024.
Y es que además de reducir una hora lectiva en todas la etapas, los colegios deben aumentar una hora complementaria para trabajo personal, actualizar el plus de tutoría, pagar los sueldos en ESO, Bachillerato y FP con el incremento del 16% e indemnizar con 26 días por año trabajado y sin límite de tiempo a los y las trabajadoras que pierdan el puesto de trabajo por cierre de aula. También exigen que ambas patronales “pongan sobre la mesa una propuesta de convenio que recoja todos los derechos de los trabajadores del AFH y sin perder ninguno de los derechos del convenio anterior” Para conseguirlo STEILAS, CCOO, LAB y UGT utilizarán “todos los medios a nuestro alcance, tanto los jurídicos, como la acción sindical”.
A la salida del CRL, los sindicatos del bloque que representa al 42% de la plantilla, señalaron que no descartan retomar la huelga si las patronales siguen “sin cumplir” lo comprometido, aunque puntualizaron que antes deben estudiar la situación. Asimismo, advirtieron de que “lo pactado y firmado se debe cumplir” y pidieron a la patronal que respete a los 9.000 trabajadores cumpliendo los acuerdos firmados y acatando las sentencias. En otra pancarta diferenciada, la portavoz de ELA (58% del sector), Miren Zubizarreta, volvió a abogar por “activar la vía sindical” y por la huelga si las patronales continúan actuando “de mala fe” y no cumplen lo acordado.
Hasta el momento, ninguna de las patronales se ha manifestado públicamente. No obstante, cabe recordar que en octubre de 2024, el Gobierno Vasco aprobó una partida extraordinaria de 67 millones de euros dirigida principalmente a cubrir el incremento de los costes salariales del personal, tras el Acuerdo de Fin de Huelga. Además, la financiación pública de la red concertada vasca ha experimentado un crecimiento notable desde 2023, impulsada por los acuerdos laborales y la implementación de la Ley Vasca de Educación.
Y siguen las cuotas
La inversión pública ha pasado de unos 816 millones de euros en 2024 a rozar los 920 millones de euros proyectados para 2026, lo que supone un crecimiento cercano al 11% en este periodo. Este aumento busca avanzar hacia la gratuidad real de la enseñanza, intentando reducir la dependencia de las cuotas. Históricamente, las cuotas familiares han representado aproximadamente el 34% de los ingresos totales de los centros concertados. Este 2026, a pesar del aumento de la financiación pública, las familias todavía asumen cerca del 20% del coste real de la plaza escolar según informes del sector. El coste medio que abonan las familias en Euskadi se sitúa en torno a los 98,5 euros mensuales, lo que posiciona a la comunidad como la segunda con las cuotas más altas del Estado, solo por detrás de Catalunya. En algunos centros, estas aportaciones pueden alcanzar hasta los 1.600 euros anuales por estudiante.