Los mejores indicadores en los valores medidos por Renfe en todo el Estado los registran las líneas de Cercanías de Bilbao y alrededores, con una puntualidad del 98,3%, la más alta de los 13 servicios de cercanías (incluida la red de vía estrecha de FEVE). Solo Málaga se le acerca.

En diciembre, los trenes de Cercanías en Bizkaia movieron más de un millón de personas y 7.943 trenes. El retraso medio de los convoyes que se demoraron fue de seis minutos

Si comparamos estas cifras con Gipuzkoa, vemos que operando cinco veces más trenes (7.943 frente a los 1.427 de Gipuzkoa), Bizkaia tuvo menos retrasos totales: 132 recorridos que acumularon una demora superior a los cinco minutos, frente a los 142 en Gipuzkoa.

Y los que se retrasaron, también lo hicieron de forma más medida. Seis minutos de media en Bizkaia y más de diez en Gipuzkoa.

Madrid y Barcelona: cifras de locos

Fuera de Euskadi, los informes de puntualidad publicados por Renfe muestran escenarios muy dispares. Madrid, el mayor núcleo de Cercanías del Estado, movió en diciembre 21 millones de pasajeros y 34.812 trenes, con una puntualidad del 95,6%. El 4,4% restante llegó con retrasos medios de 12 minutos, y solo el 1,1% superó el cuarto de hora de demora.

En Rodalies de Barcelona, inmersa en una situación de convulsión y crisis casi permanente, diciembre replicó la dinámica de todo el año. La puntualidad se situó en el 92,8%, por encima de Gipuzkoa (90%), pero fue la peor entre los cinco grandes núcleos del Estado: Madrid, Barcelona, Valencia, Málaga y Bilbao.

Rodalies transportó 7,8 millones de personas y operó cerca de 17.800 trenes en diciembre. Pero uno de cada doce llegó tarde, con un retraso medio cercano a los 21 minutos. No hay ningún otro territorio con cifras similares. Ni de lejos.