DONOSTIA – La propuesta del Ministerio para la Transición Ecológica para declarar a la anguila como especie en peligro de extinción revela el progresivo declive desde finales del siglo pasado de una especie que los estudios científicos consideran actualmente fuera de los límites biológicos de seguridad pese a su elevada demanda comercial. La propuesta responde a la campaña Angulas, no, gracias tras la que están reconocidos chefs como Pedro Subijana, Andoni Luis Aduriz o Diego Guerrero.
Prima de la morena y el congrio, peces teleósteos como ella, la anguila tiene un cuerpo fácilmente reconocible de forma alargada que puede llegar a medir hasta cuatro metros, por lo que a veces se la ha conocido como la serpiente de mar, si bien pasa buena parte de su vida en ecosistemas fluviales. Se trata de una especie singular ya que durante su época de cría como angula protagoniza una larga migración de miles de kilómetros entre los ríos europeos y sus zonas de desove en el Atlántico y puede incluso serpentear por tierra firme para cruzar de un río a otro. De hábitos generalmente nocturnos, suele enterrarse en la arena y las rocas, por lo que es difícil verla y su presencia sorprende a menudo a los buceadores recreativos, que deben actuar con prudencia ante ella.
Sobrepesca: la principal amenaza
Hasta mediados del siglo XX la anguila era una especie abundante en el norte de España pero su popularidad amenaza con extinguirla: la sobrepesca es uno de los principales problemas para el que está considerado como un ingrediente tan clásico como sabroso en la gastronomía española por su aporte proteínico y su sabor: desde el all i pebre de la Albufera valenciana hasta uno de los tipos de empanada gallega o las angulas a la bilbaína. La angula es un manjar muy apreciado también en otras cocinas como la francesa, la alemana, la japonesa o la coreana: es uno de los muy pocos alevines cuya pesca es permitida legalmente y ésa es la principal razón de su mengua.
En Euskadi, la campaña de pesca de la angula 2025-2026 fue suspendida por el Gobierno Vasco ante el “demoledor” estado de la especie en una decisión respaldada por colectivos ecologistas locales como Eguzki. En la campaña anterior se pescaron en aguas vascas 198,4 kilos de angulas. En las pescaderías de Donostia y Bilbao las primeras angulas de la campaña de 2025 se vendieron a unos 1.200 euros el kilo.
Por su parte, en Cantabria Ecologistas en Acción ha solicitado su inclusión en el catálogo regional de especies en peligro de extinción y la veda total. En Asturias, la costera continúa activa bajo estrictas medidas de sostenibilidad y control, con precios récord en subasta como los 13.000 euros que se pagaron el pasado mes de diciembre en la rula o lonja de San Juan de la Arena por el primer lote de la temporada de apenas 350 gramos.
El apunte
Importadas. La angula que se encuentra actualmente en los mercados de Euskal Herria no procede de capturas locales, sino de otras regiones (como Francia o Asturias) donde la pesca aún está permitida bajo estrictos cupos. Existe un movimiento creciente, liderado por chefs de renombre como Pedro Subijana o Andoni Luis Aduriz, que abogan por dejar de consumir este producto para evitar su desaparición definitiva. La cantidad de anguilas en nuestros ríos llega solo al 7% de las que había en las décadas de 1960 y 1970.
En Galicia, donde la angula del río Miño es especialmente valorada por su calidad, también existen restricciones y recomendaciones científicas para prohibir la pesca de una especie cuyo negocio deja, según algunos cálculos, cerca de 830.000 euros anuales en la región. La situación de la anguila es tan dramática que las propias autoridades europeas buscan protegerla con una serie de restricciones formales que comenzaron en 2018 y que entre otras cosas incluyen la prohibición de pesca recreativa y, en el caso de la comercial, la veda de seis meses, consecutivos o no: la actual comenzará el próximo 1 de abril, hasta el 31 de marzo de 2027. Su actual escasez, con su consecuente elevado precio en el mercado, generó la aparición de un sucedáneo más asequible, la gula, que se comercializa con un aspecto parecido aunque está elaborado con otras especies como el abadejo.