Un total de 1.656 conductores vascos dieron positivo por drogas en las 4.213 pruebas practicadas por la Ertzaintza durante los once primeros meses del pasado año, lo que supone una tasa de positividad del 39%. Este alto porcentaje se debe a que estos test se practican solo a conductores que previamente han dado positivo en la prueba de alcoholemia o a los que presentan síntomas evidentes de estar bajo la influencia de sustancias psicotrópicas.

Según datos del Departamento vasco de Seguridad, a los que ha tenido acceso Europa Press, la tasa más alta de positivos en drogas (90%) se dio entre los conductores que habían sido sorprendidos cometiendo una infracción de tráfico. De 639 test realizados a estos infractores, 576 dieron positivo en drogas y 61 negativo.

La segunda tasa más alta de positivos (33%) se dio en los test practicados por la Policía autonómica a conductores que habían sufrido un accidente de tráfico. En total se examinó a 324 conductores, de los cuales 204 dieron un resultado negativo, 107 positivo y 13 se negaron a hacer la prueba.

Por último, las pruebas preventivas arrojaron un índice de positividad del 29,9%. Por este motivo se hicieron 3.250 test, de los cuales 2.268 fueron negativos, 973 positivos y tres conductores se negaron a hacerse la prueba.