José Abellán, cardiólogo, advierte sobre el motivo de los infartos: "Sube muchísimo el riesgo"
El médico y divulgador explica qué se puede hacer para reducir el riesgo
Los infartos siguen siendo una de las principales causas de muerte en el mundo.
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Aunque el colesterol y la hipertensión son factores de riesgo bien conocidos, en los últimos años ha ganado protagonismo otro marcador menos popular pero muy relevante: la lipoproteína (a), también conocida como LP(a).
Según explica el cardiólogo y divulgador José Abellán, tener la lipoproteína (a) elevada incrementa de forma notable el riesgo de sufrir un evento cardiovascular.
Qué es la la lipoproteína (a)
La lipoproteína (a) es una partícula similar al colesterol LDL, pero con una proteína adicional que la hace especialmente peligrosa para las arterias.
Su principal característica es que está determinada casi por completo por la genética, lo que significa que no depende tanto de la dieta o del ejercicio como otros parámetros lipídicos. Aun así, su impacto en la salud cardiovascular es claro.
"Según algunos estudios, tener la lipoproteina (a) elevada aumenta 4-5 veces el riesgo de sufrir un evento cardiovascular", señala Abellán.
Este dato sitúa a la LP(a) como uno de los factores de riesgo más potentes, especialmente en personas que ya presentan otros problemas como hipertensión, diabetes o colesterol elevado.
Sin embargo, el especialista insiste en que una LP(a) alta no debe interpretarse como una condena inevitable: "Las personas con malos hábitos tienen mucho más riesgo que una persona que se cuida con una LP(a) alta".
Es decir, aunque la base genética no se puede modificar, el estilo de vida sigue siendo determinante a la hora de desarrollar o no un infarto.
Abellán subraya que el riesgo cardiovascular no se suma de forma lineal, sino que se multiplica cuando confluyen varios factores.
"Sube muchísimo. Aumenta exponencialmente el riesgo de sufrir un infarto", matiza al referirse a la combinación de una lipoproteína (a) elevada con hábitos poco saludables como el tabaquismo, el sedentarismo o una mala alimentación.
Por eso, el mensaje clave de Abellán no es el alarmismo, sino la prevención.
Detectar la LP(a) mediante un análisis de sangre puede ser especialmente útil en personas con antecedentes familiares de infarto precoz o enfermedad cardiovascular sin causa aparente. Con esa información, se pueden extremar las medidas preventivas y controlar de forma más estricta el resto de factores de riesgo.
Cuidar los hábitos
El cardiólogo lo resume con una recomendación clara y directa: "Cuida tus hábitos: no fumes, buena alimentación, ejercicio regular, sincronización, buen descanso y buenos amigos, que son el mejor tratamiento anti-estrés".
Estas pautas, aunque sencillas, tienen un impacto enorme en la salud del corazón y pueden marcar la diferencia incluso en personas con predisposición genética.
En definitiva, la lipoproteína (a) elevada aumenta de forma significativa el riesgo de infarto, pero no determina por sí sola el futuro cardiovascular de una persona. Con diagnóstico, seguimiento médico y hábitos saludables, es posible reducir ese riesgo y proteger el corazón a largo plazo.
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