Orio se ha proclamado matemáticamente campeón de la Liga Eusko Label por segunda vez en su historia. Era cuestión de tiempo que este día llegara, tenían el título en su mano desde hace semanas salvo una hecatombe histórica. El título es, sin duda, merecido, una trainera que se lleva 14 triunfos en 18 regatas, como hasta la fecha, ha demostrado con creces ser la embarcación más fuerte. Hubo varios cambios en invierno en el equipo, desde el entrenador a remeros, y esto suele llevar un tiempo de adaptación hasta ver la mejor versión de un equipo. Pero Iker Zabala ha engrasado la máquina y ha logrado la perfección, si es que existe, desde el primer momento. Si este nivel es el techo de la San Nikolas o si aún puede mostrar una superioridad mayor lo dirá el tiempo. En los mentideros ya se rumorea que el año que viene el dominio será aún mayor. De momento, para este curso aún tienen en el horizonte el doblete y el récord de victorias en una misma liga, que hoy lo han celebrado de manera muy descriptiva. "Ya está. Equipos, campeones, la hostia" ha gritado Gorka Aranberri, su patrón, mientras recibía los diferentes premios y la bandera. Y es que han vuelto a ganar y ya han igualado esa marca que fijó Urdaibai el curso pasado, en una mañana movida y en la que por momentos parecía que podía haber sorpresa desde la primera o segunda tanda. Las condiciones climatológicas han traído a Ares una mañana llena de incertidumbre y emoción. Pero al final la vida sigue igual.

Una tanda dominada desde el primer largo

Zierbena ha llegado al primer minuto de regata en cabeza, un segundo mejor que Orio y Urdaibai y dos que Donostiarra. A 900 metros de la ciaboga, la San Nikolas se ha puesto por delante. Le valía un quinto puesto para ser campeón, pero era evidente que no querían ese resultado y que no iban a guardar ni economizar fuerzas de cara a las dos próximas semanas. Al bote se sube para competir.

Los de Iker Zabala han completado la maniobra un segundo por delante de Zierbena, dos de Urdaibai que ha recuperado la tercera posición, y una trainera mejor que la Torrekua II. La San Nikolas ha acertado en la ciaboga y nada más arrancar el largo de vuelta han metido tres segundos a los galipos. Enfilaba una nueva victoria la San Nikolas, que ha hecho la segunda ciaboga cinco segundos mejor que los de Dani Pérez. Urdaibai estaba a dos traineras y Donostiarra a ocho segundos.

Zierbena, no obstante, no daba su brazo a torcer. Se mantenían en esos cinco segundos buscando su momento, pero eso ante una Orio de este calibre son palabras mayores. También iba fuerte Urdaibai, en tiempos de Zierbena e incluso los han superado. Iban fuertes los de Jon Salsamendi. Los patroneados por Gorka Aranberri han girado cuatro segundos por delante de los txo, siete de Zierbena y diez de los de Igor Makazaga. La bandera la tenían en el bolsillo. La liga también. Es cierto que Bermeo aguantaba a cuatro segundos, pero recuperar esa diferencia a Orio esta temporada es de una dificultad extrema, casi imposible. Y así ha sido, finalmente han mejorado el tiempo de los txo en tres segundos. Juego, set y partido. Donostiarra ha pasado a Zierbena para ser tercera, entrando a diez segundos de los de Iker Zabala.

Cálido recibimiento a Orio al ganar su segunda Liga Euskolabel

Cálido recibimiento a Orio al ganar su segunda Liga Euskolabel N.G.

Hondarribia se lleva una segunda tanda en la que han soñado con un premio mayor

La segunda tanda ha arrancado con cierto runrun por la visibilidad de las balizas exteriores en el momento de comenzar el trabajo. Soltada la estatxa, ha sido Hondarribia la que ha llegado por delante al primer minuto de regata, mejorando en dos segundos a San Juan y en tres a Getaria y Lekittarra. A 700 metros de la primera ciaboga, la Ama Guadalupekoa ha aumentado la diferencia a cuatro segundos con los de Joseba Fernández, que pocos metros después han sido superados por la Esperantza, pero entre ambas apenas había unas tostas de diferencia.

Hondarribia ha arrancado el segundo largo ocho segundos mejor que Getaria y San Juan y 24 que Isuntza. Pero las condiciones climatológicas con el fuerte viento de través en el largo de ida se habían endurecido, esto ha hecho que el foco en tierra estaba ya en los tiempos de la primera tanda. Los de Mikel Orbañanos han girado once segundos más lento que Ondarroa, y por detrás de Ares y Kaiku. Podía haber lío. De vuelta, Hondarribia ha mantenido esa primera posición, aunque los de Ion Larrañaga se han acercado un poco y han girado a seis segundos, la Erreka a ocho y Lekittarra a 16. Hondarribia ha recortado ocho segundos a Ondarroa en el largo de vuelta, la mitad del trabajo la ha hecho tres segundos más despacio.

En el tercer largo, Getaria se ha acercado a cuatro segundos de Hondarribia. Un día más, la tanda estaba entre estas dos embarcaciones, pero de reojo, o igual no tan de reojo, la mente estaba puesta en los tiempos de la Antiguako Ama. Los patroneados por Ioseba Amunarriz han girado doce segundos más despacio que Ondarroa. En su tanda, dos traineras por delante de Getaria y quince segundos por delante de San Juan. En la vuelta se recuperaba mucho, pero había que ver cuanto.

Nada más arrancar el último largo, Hondarribia le ha recortado cuatro segundos a Ondarroa. El campo de regateo era totalmente diferente en una u otra dirección. Getaria, por cierto, bogaba a cuatro segundos de la Ama Guadalupekoa, y ya se ha visto este curso el nivel de la Esperantza. A 400 metros de meta, los de Mikel Orbañanos se han puesto por delante de Ondarroa en la comparativa, para acabar mejorando el tiempo en cuatro segundos. Getaria también ha mejorado a la Antiguako Ama, entrando en meta tres segundos por detrás de Hondarribia. San Juan, por su parte, ha llegado a meta 24 segundos por detrás, y Lekittarra a 34.

Ondarroa ha llegado a soñar con la bandera

Ondarroa se ha llevado una primera tanda en la que, un día más, ha marcado el paso en esta tanda desde las primeras paladas, entrando por delante de Ares, Kaiku, que disputará el playoff, y Cabo que ha tenido otro día aciago. Los de Boiro se despiden hoy de la categoría tras doce temporadas en la élite del remo, un habitual de la zona media que incluso pudo lograr una bandera en 2018, pero al que el cambio generacional, en un club en el que se da tanta importancia a la cantera y al trabajo de casa, le ha hecho mella. Desde 2014, año de su retorno a la máxima categoría, ha contado mínimo con diez canteranos en plantilla, de ahí para arriba. La liga pierde a uno de sus clásicos.