Aunque su racha tampoco era tan mala como la de la temporada anterior, el equipo de Imanol ya emitía señales de agotamiento y decadencia con tres derrotas seguidas y la sensación de que, como se confirmó después, lo peor estaba por llegar. Después de caer 0-1 en la ida, en un partido en el que los realistas merecieron mucho más, en vísperas del duelo de vuelta, la Real Sociedad volvió a recibir a un Valladolid que era colista y que estaba casi sentenciado.
REAL-VALLADOLID 2-1 (29-3-2025) Remiro; Traoré (Aramburu, m. 72), Aritz, Zubeldia, Javi López; Zubimendi, Olasagasti (Turrientes, m. 80), Pablo Marín (Sucic, min.66); Sergio Gómez, Kubo (Dani Díaz, m. 80) y Oyarzabal (Mariezkurrena, m. 72).
REAL MADRID-REAL 4-4 (2-4-2025) Remiro; ARAMBURU (Traoré, m.80), Zubeldia, AGUERD (Elustondo, m.27), AIHEN; Zubimendi, Pablo Marín (Olasagasti, m.91), SUCIC; Kubo (Mariezkurrena, m.106), BARRENETXEA (Sergio Gómez, m.68) y Oyarzabal (Óskarsson, m.106).
Esta vez Imanol sí reservó a jugadores y en Madrid cambió a cinco de los que salieron de inicio ante los pucelanos: Traoré, Elustondo, Javi López, Olasagasti y Sergio Gómez se sentaron en el banco para que entraran Aguerd, que no aguantó mucho en el campo tras una lesión que acabó resultando letal y fatal, Aramburu, Aihen Muñoz, Sucic, que estaba tocado por un problema en la rodilla, y Barrenetxea. Los blanquiazules vencieron al farolillo rojo con más pena que gloria gracias a los goles de Oyarzabal, a centro de Pablo Marín, y de Sergio Gómez, de falta lateral directa que se coló sin que llegara a tocar nadie.
Como recordarán, la Real completó una actuación maravillosa, compitiendo de tú a tú contra el gigante blanco, al que puso contra las cuerdas al ponerse 1-3 a falta de diez minutos para el final. Desgraciadamente, en la siguiente jugada, Vinícius rompió a Traoré y su centro lo convirtió en gol Bellingham. Un legendario Oyarzabal mandó el partido a la prórroga, pero, a falta de tres minutos para el final, un cabezazo a saque de esquina de Tchouameni, en el sitio que debía ocupar y defender el sustituido Aguerd, sentenció a una Real que murió de pie y con las botas puestas.