La Real Sociedad cerró este viernes la primera vuelta liguera llevándose un alegrón de los grandes. Ganó en el campo del Getafe (1-2) gracias a un gol de Jon Mikel Aramburu en el tiempo de descuento, pero el buen sabor de boca que dejaron los tres puntos del Coliseum no puede hacerse en ningún caso extensible a la situación en la que el cuadro txuri-urdin alcanza el ecuador del campeonato. Lo hace con sólo 21 puntos y arrastrando el siempre cuestionable bagaje que implica haber cambiado de entrenador durante el camino, tras un decepcionante tramo inicial del curso que sólo cabe mejorar de aquí a finales de mayo.

Sergio Francisco comenzó la Liga como técnico txuri-urdin y su sola presencia en el banquillo le convierte en responsable de lo sucedido durante aquellas 16 primeras jornadas. Sin embargo, el irundarra podría defenderse aludiendo a factores que escapan de su culpa y atribuibles a otros estamentos del club o incluso a la mala fortuna. La llegada tardía de algunos refuerzos (Carlos Soler), el estado en que aterrizaron otros (Yangel Herrera lesionado) o el nivel ofrecido por un fichaje relevante como Caleta-Car influyeron en la mala racha inicial, así como las lesiones que fueron sufriendo durante el torneo hombres importantes como Take Kubo o Mikel Oyarzabal.

Las cifras de la primera vuelta de la Real.

Las cifras de la primera vuelta de la Real.

Tras la derrota en Anoeta en la citada 16ª jornada contra el Girona (1-2), la directiva activó un relevo en la dirección técnica que implicó a su vez la llegada a la entidad del estadounidense Pellegrino Matarazzo, quien de momento parece haber revertido al menos el estado de ánimo en el club y en su entorno. Las primeras impresiones respecto al estadounidense en la faceta técnico-táctica son positivas. Pero conviene esperar para realizar conclusiones fiables sobre el aterrizaje del nuevo entrenador, un fenómeno que, eso sí, ha tenido ya los efectos que suelen darse en el corto plazo: al equipo se le aprecian ahora dos puntos adicionales de energía, y la dinámica ha cambiado en forma de milagroso gol en el minuto 95 contra el Getafe.

Referencias

Con cinco victorias, seis empates y ocho derrotas, la Real finaliza esta primera vuelta con unos escasos 21 puntos, cifra que sólo supera a otras cinco marcas del presente siglo. Semejante estadística habla de un bagaje pobre que, en cualquier caso, se halla en un terreno intermedio si hablamos de perspectivas de futuro. Aún puede derivar en una campaña decepcionante e incluso peligrosa, pero también puede dar pie a una recuperación ilusionante que permita soñar con Europa a futuro. Así lo dice la hemeroteca cuando acudimos a situaciones idénticas a la actual...

HACERSE FUERTES EN ANOETA, CLAVE HASTA MAYO

La Real Sociedad no ha hecho de Anoeta una fortaleza precisamente, durante una primera vuelta negativa en líneas generales. Los txuri-urdin han disputado nueve partidos como locales, ganando tres (Mallorca, Sevilla y Athletic), empatando otros dos (Espanyol y Atlético de Madrid) y perdiendo cuatro (Real Madrid, Rayo Vallecano, Villarreal y Girona). Mejorar las cifras globales de aquí a finales de mayo pasará en gran parte por adquirir una mayor fiabilidad en condición de local, porque así lo suelen dictar las leyes del fútbol y porque además el calendario en Donostia se antoja bastante asequible en comparación con el forastero.

Es cierto que la segunda vuelta liguera arrancará el próximo domingo con la visita del campeón Barcelona. Pero una vez que los culés hayan pasado por Anoeta, el resto de la agenda casera se presentará ya bastante asequible, excepción hecha del partido contra el Betis, ya en la recta final del torneo. El resto de equipos que deberán pasar por el recinto de Amara serán Celta, Elche, Oviedo, Osasuna, Levante, Alavés, Getafe y Valencia, una nómina de rivales ante los que la Real tratará de hacer buen acopio de puntos.


La Real ha llegado al ecuador de la Liga con 21 puntos en dos ocasiones durante el presente siglo. En la primera, en la segunda y última campaña con Raynald Denoueix a los mandos (la 2003-04), acabó sufriendo para certificar la permanencia, objetivo menor que no pudo atar hasta la penúltima jornada. El segundo precedente, mientras, corresponde al primer curso de Montanier en el club, aquel en el que los resultados estuvieron a punto de costarle el cargo hasta que salvó la cabeza consecutivamente frente a Betis (2-3) y Málaga (2-3). Entonces, el equipo txuri-urdin firmó una segunda vuelta mucho mejor que la primera para obtener una permanencia tranquila y sentar las bases del posterior billete para la Champions, conquistado sólo un año después.