La suspensión del Real Sociedad-Granada, a expensas del Comité de Competición de la RFEF

El Comité de Competición decide este mismo domingo sobre la petición de aplazamiento de los andaluces, quienes, lastrados por el COVID-19, dicen no cumplir "con el mínimo de futbolistas del primer equipo"

07.11.2020 | 21:50
Silva, pieza clave en el último partido de Balaídos, apunta a seguir en el once titular ante el Granada.

La disputa este domingo en Anoeta del Real-Granada pasará la noche y la madrugada en el aire. El Comité de Competición debe decidir este domingo por mañana sobre si se juega o no. Y es que la temporada estaba llamada a vivir circunstancias así. Un positivo por coronavirus en la expedición de un equipo visitante. Una plantilla plagada de contactos estrechos del futbolista contagiado. Y un nuevo partido a la vuelta de la esquina, tan a corto plazo que ni siquiera resultados negativos en nuevas pruebas PCR garantizan la disponibilidad de los jugadores diagnosticados.



Le ha sucedido al Granada, que entre semana viajó a Chipre con Antonio Puertas. El extremo se sintió mal ya en la isla mediterránea. Ha dado positivo. Y esta circunstancia parece inhabilitar a todos sus compañeros desplazados. ¿Por qué? La Liga ha considerado como brote a toda la expedición nazarí a Chipre. Sus integrantes son contactos directos de dos casos positivos (Puertas y el delegado). Y por lo tanto deberían guardar una cuarentena que les impide competir en Anoeta.

Al parecer, según los protocolos de la propia Liga, solo pueden hacerlo los futbolistas de diagnóstico negativo que no viajaron a Nicosia o los que son inmunes al haber pasado ya la enfermedad. El resto de la convocatoria debería completarse con futbolistas del filial o del juvenil.

En tal tesitura, el Granada solicitó el viernes a la Liga el aplazamiento del partido, medida que no le fue concedida. La reacción de los nazarís consistió en retrasar a hoy mismo su viaje a Donostia para ganar tiempo y consultar mientras a las autoridades sanitarias andaluzas si realmente debe considerarse brote a la expedición del club a Chipre. Al parecer la respuesta a este respecto fue positiva, pues el club reiteró la solicitud de aplazamiento a última hora de la tarde del sábado, en este caso dirigida al Comité de Competición de la Federación Española.

El Granada adujo en su petición que no cumple con "el mínimo de jugadores disponibles del primer equipo que se requieren para la disputa de una jornada oficial", aludiendo a la cifra fijada por la reglamentación a este respecto: cinco. El equipo viajó a Chipre con todos los disponibles, lo que indirectamente terminó dejándole en cuadro para la cita de Anoeta.

Como curiosidad, cabe destacar que los nazarís se desplazaron a Nicosia con sus porteros y, además, con los dos del filial. Esta tarde en Donostia tendría que jugar el guardameta juvenil.

En cuanto recibió la petición del Granada, comunicada este sábado en torno a las 19:00 horas, el Comité de Competición ha habilitado un período de alegaciones que expira a medianoche, de cara al dictamen que se espera para la mañana del domingo. El club andaluz presentó sus argumentos y la Liga, que previamente había denegado el aplazamiento, hizo lo propio con los suyos.

Este periódico se ha puesto en contacto con fuentes de la Real Sociedad, quienes confirman que la entidad txuri-urdin no se considera parte implicada y por lo tanto no se posiciona ante el Comité. El primer equipo txuri-urdin actúa como si el partido se fuera a disputar, convocatoria de Imanol incluida, a la espera de que los organismos competentes decidan sobre si el partido se juega o no.



Libres de COVID-19 y dispuestos a que el ritmo no decaiga, los blanquiazules se encuentran con ganas, eso sí, de volver a escena tres días de su enésima exhibición de esta temporada, ante el AZ. A la espera de conocer si se disputa, el partido ante el Granada se vería condicionado de arriba abajo, de jugarse por la situación de los andaluces. También por el césped de Anoeta, cuyo estado ha cobrado especial importancia.

No se puede entender que se haya deteriorado tanto en los últimos días con las lluvias caídas cuando se colocó un híbrido precisamente para que no sucedieran estas desagradables sorpresas. De momento el jueves se cobró un lesionado en el calentamiento, con la torsión de tobillo de Gorosabel en el calentamiento que pudo costar muy cara en la final que afrontaban los realistas, y, sobre todo, perjudicó a la propuesta txuri-urdin.

Imanol volvería a tener que mover el árbol para oxigenar a un equipo que, como es lógico, está acusando la intensidad con la que juega y la acumulación de encuentros. La diferencia es que en esta ocasión el oriotarra solo debería pensar en este duelo, ya que la semana siguiente llegará el parón por las jornadas internacionales en las que, sin duda, rezará para que regresen todos sanos.

En principio, todo parece indicar que Remiro regresaría a la portería ante el Granada, aunque no se pueda discutir que Moyá se ganó la continuidad. En la zaga habría que comprobar si Zaldua se encuentra como para ser titular, porque Gorosabel no puede jugar por su esguince y tampoco un Sagnan cuya baja dificulta la opción de escorar a Aritz.

Aihen podría volver al once en detrimento de Monreal, si este acabó muy cansado el jueves. En el pivote se da por segura la titularidad de Zubimendi. Merino y Silva podrían seguir, y arriba Portu descansaría para que entraran Barrenetxea o Januzaj; Oyarzabal no tiene pinta de necesitar parar y le tocaría el turno de los 9 con la pólvora mojada a Willian José. Sin olvidar que viene de firmar un doblete en Balaídos ante el Celta la semana pasada.