la carta del día

Nor naiz ? ?

24.03.2020 | 01:06
1. Recuerdo con cariño mi etapa en la Real. Fue breve, pero los momentos felices superaron a los difíciles.2. La Liga española supuso para mí una salvación. En mi club de origen estaba atado de pies y manos.3. Gané seis títulos durante mi carrera. El primero de ellos, solo meses después de dejar Donostia.

¡Kaixo afición txuri-urdin! Por Gipuzkoa hace tiempo que no escucháis hablar de mí. Digamos que no formo parte de vuestras memorias más recientes. Lo cual no significa que dejara un mal recuerdo entre vosotros. Es más: pienso, modestia aparte, que si un día regresara a Anoeta me recibiríais con cariño. Resultará ya imposible, en cualquier caso, saludaros vestido de corto: colgué las botas el pasado noviembre. Quién sabe. Quizás me dé por los banquillos y nos reencontremos algún día. Aunque comentan que mi perfil como futbolista no se ajusta al del típico caso de jugador que se recicla a técnico. Ya lo veremos.

No os he dicho todavía, aunque lo daréis por hecho, que el sentimiento es mutuo. Yo también recuerdo con cariño mi etapa en Donostia, por muy breve que resultara. El club confió en mí y en mi recuperación, tras meses en el dique seco. Y la Liga española se convirtió en una especie de salvación, atado como estaba de pies y manos en mi equipo de origen. Aterricé, firmé y nació una especie de amor a primera vista. Todo funcionó. Y eso que juntos vivimos momentos complicados. Aunque fueron más los felices, incluido el primero, aquel que generó una inercia positiva prolongada hasta mayo. Por ahí cerca andaba, vestido con la camiseta rival, un integrante de la actual plantilla txuri-urdin. Lo intentó, pero no pudo evitar que la jugada decisiva del partido terminara en una celebración inviable en la actualidad. ¡Qué bonito os ha quedado el estadio sin las pistas de atletismo!

Hoy es el día en que miro atrás, repaso mi trayectoria y presumo de exequipos. Posiblemente conociera en ellos épocas menos positivas que la que viven en el presente, una circunstancia que alude a la propia Real y especialmente al más laureado de todos. Pero esto no me resta un ápice de orgullo. Ni de agradecimiento. Apenas tres meses después de despedirme de vosotros, estaba jugando como titular un partido de primerísimo nivel mundial. Y a su conclusión sostuve el primero de los seis títulos que conseguí durante mi carrera, un palmarés que alimentaría luego pasando mucho frío. El principal hito del mismo, sin embargo, tuvo al calor como protagonista, en un torneo internacional de selecciones cuyo héroe fue un compatriota exrealista. Le di en su día muy buenas referencias de vuestro club. Probablemente a él no le guardéis tanto aprecio como el que, espero, me tengáis a mí. ¿Sabéis quién soy?