Jagoba Arrasate, entrenador de Osasuna

"Me encanta la Real: es atrevida, juega bien y está mereciendo mejores resultados"

Hace poco más de cinco años dejó de entrenar a la Real. Mañana se reencontrará con su exequipo convertido de pleno derecho en técnico de Primera División

21.12.2019 | 06:23
"Me encanta la Real: es atrevida, juega bien y está mereciendo mejores resultados"

donostia - Las circunstancias lo han querido así. En la semana especial por antonomasia, en los días a priori destinados a preparar con mimo la visita de la Real a Iruñea, la Copa del Rey ha alterado la rutina habitual en las instalaciones de Tajonar. Osasuna jugó el jueves por la noche en Lorca, donde ganó 0-3. Regresó ayer a tierras navarras. E inició así 48 horas de brevísima previa de derbi. Jagoba Arrasate (Berriatua, 1978) se mide mañana por primera vez a sus ex en partido oficial. Pero el día a día apenas le ha permitido centrarse en una cita marcada en rojo en el calendario. La está trabajando ahora mismo, a contrarreloj y sin casi tiempo para la desconexión. Así que el martes propuso a NOTICIAS DE GIPUZKOA grabar esta entrevista el miércoles. Sin sorpresas ni revolcones coperos de por medio, la agradable charla con el míster rojillo conserva toda su vigencia.

No está siendo una semana cualquiera, ¿verdad?

-Verdad, verdad. Hablamos de días especiales. En primer lugar, porque incluyen dos partidos de competición, lo que te obliga a estar a todo, a mil cosas a la vez. Y también, lógicamente, porque espera mi primer enfrentamiento oficial contra la Real.

Hace hincapié en lo de encuentro "oficial", porque de amistosos ya va servido...

-(Risas) Es que no tienen nada que ver. Cuando hay puntos en juego es cuando aparecen las emociones. Y el del domingo, además, va a ser un partido precioso. En Pamplona la gente lo espera con ganas. Ya sabes, existe una muy buena sintonía entre aficiones.

¿Cómo llega al derbi su Osasuna?

-El equipo está bien. En la Liga venimos de encajar una derrota, el sábado en el campo del Atlético, y eso nunca gusta. Pero nos estamos mostrando competitivos siempre. Todos habríamos firmado en agosto alcanzar estas alturas de la temporada con nuestros 23 puntos. Lo que pasa es que solo nos queda mirar adelante y seguir en esta línea, porque si un equipo como Osasuna se relaja lo más mínimo va a pagarlo enseguida.

No creo que resulte sencillo relajarse en El Sadar.

-Es cierto que en casa estamos ofreciendo nuestra mejor versión, siempre arropados por el público, que empuja una barbaridad. Cuando hemos hecho las cosas bien, hemos sido capaces de ganar. Y cuando hemos pasado dificultades ahí ha estado siempre la gente para echarnos una mano. En El Sadar estamos fuertes, y así tendrá que seguir siendo el domingo, porque nos visita un gran rival.

Hasta que el Athletic les ganó 0-1, hace un mes, la racha de imbatibilidad en casa alcanzaba ya los 31 partidos. Pero cuando usted llegó al club, el fortín no era tan fortín.

-Históricamente, todos recordábamos ese Sadar complicado en el que tanto costaba ganar. Por suerte, ahora hemos conseguido generar esa conexión entre público y equipo que nos hace más fuertes. Con el tiempo nos daremos cuenta de lo difícil que es firmar una racha como la que comentas. Puede parecer que siempre ha resultado así, que esto es lo normal. Pero cuesta mucho.

Su equipo va bien. ¿Por qué?

-Pues por un compendio de factores. Me quedaría, sobre todo, con que hemos podido dar continuidad al bloque del pasado curso en Segunda División. Eso a un entrenador le facilita mucho las cosas, porque resulta más sencillo trabajar sobre un modelo ya establecido, con jugadores del año anterior. Por otra parte, hemos podido fichar a futbolistas importantes que dan al equipo un plus para ser competitivos en Primera. Y nuestra fortaleza en casa, de la que ya hemos hablado, también está teniendo su peso.

¿Cómo consiguieron incorporar a Chimy Ávila?

-Fue, en cierto modo, una circunstancia inesperada para nosotros. Porque es cierto que, por decirlo de alguna manera, el futbolista se nos había puesto a tiro. Y que habíamos peleado como club para situarnos bien de cara a su posible llegada. Pero la predisposición de Chimy no dejó de suponer una sorpresa agradable. Cuando hablamos con él, nos transmitió que quería venir aquí, teniendo opciones de otros clubes que llevan más tiempo en Primera División. Entendió que este es un buen sitio para él y ha quedado demostrado que la operación ha resultado buena para todos: el jugador ha alcanzado su mejor versión y nosotros estamos encantados con él.

¿Qué les da?

-Hablamos de un muy buen delantero que además está mostrando acierto, lo cual siempre es importante para un punta. Pero, más allá de lo meramente futbolístico, también aporta otras cosas de relevancia similar. Es el típico futbolista que gusta aquí, que lo pelea todo y que no da un balón por perdido. Es capaz, por ejemplo, de sacar un remate de la nada. Y todas estas cosas contagian. Contagian ambición al equipo. También enchufan a la grada. Chimy es un ídolo entre la afición.

Como usted, ¿no?

-No, no, yo me refiero principalmente a que, cuando por ejemplo terminan los entrenamientos, a quien se acercan los niños es a él. Todos quieren fotos con él. La verdad es que está siendo la sensación.

Pero Jagoba Arrasate tiene su propio cántico en El Sadar y el club le acaba de renovar el contrato.

-Haber prolongado el acuerdo hasta 2022 te habla de la complicidad que existe entre las partes. Pero también soy consciente de que esto es fútbol profesional, y de que una cosa es firmar y otra cumplir los contratos. Sí que es cierto que el club vive tiempos importantes: el año que viene celebra su centenario, va a renovar el estadio... Y que entiendo que Osasuna y yo podemos ir de la mano en este proceso de crecimiento.

¿Cómo valora el que usted ha experimentado como técnico hasta la fecha? ¿Siente que ha acertado con los pasos dados?

-Eso que comentas resulta muy importante. Y la respuesta a la pregunta es sí. Yo siempre he dicho que una de mis mejores decisiones ha sido la de irme a Soria para pasar tres años en un club familiar como el Numancia, cuya estabilidad te ayuda a crecer como entrenador y como persona. Y de mi experiencia aquí en Osasuna puedo decir algo muy similar, porque el año pasado vivimos un inicio complicado durante el que no se puso en duda nuestro trabajo. Desde aquel punto de partida, el equipo ha ido mejorando y consiguiendo objetivos. ¿Mi trayectoria? Ya te lo he explicado. Cuando eres joven, resulta importante elegir bien. Y pienso que ahí he acertado.

En la era de los encasillamientos y de las etiquetas, he visto jugar a sus órdenes a equipos de distintas naturalezas tácticas.

-Es que creo que la mayor virtud de un entrenador reside en sacar el máximo rendimiento a la plantilla que tiene a sus órdenes. Es verdad que cada cual tiene sus gustos futbolísticos, sus ideas y sus matices. Pero lo más importante reside en analizar los mimbres de los que dispones e intentar potenciarlos.

¿Me define a su equipo?

-Este Osasuna es un conjunto honrado, también valiente, que lucha y que puede considerarse equipo en el sentido más literal de la palabra. Un equipo con mayúsculas. Y una familia fuera del terreno de juego, una circunstancia que luego termina trasladándose al verde.

¿De la Real qué me dice?

-Que me encanta, que está practicando un gran fútbol y que seguramente tenga ahora mismo más juego que resultados. Sin ir más lejos, en sus dos últimos partidos de Liga, contra Valladolid y Barcelona, ha sido superior al rival, pero no ha conseguido ganar. En cualquier caso, entiendo que, si mantiene esta línea, el saldo negativo de puntos que puede haber respecto a sus merecimientos tenderá a desaparecer.

Uno de los temas de moda por aquí es el de los riesgos en los que incurre el equipo.

-A la Real le dan mucho más de lo que le quitan. Ha podido producirse alguna jugada puntual, como la del gol del Eibar en Anoeta, en la que le hayan penalizado, pero tú analizas el fútbol del equipo y ves que es perfectamente capaz de salir jugando desde atrás por muy arriba que le presiones. Le apretó muy alto el propio Eibar. O el Madrid en todo un Bernabéu. Y la Real demostró tener capacidad para salir de la presión. Se trata de una virtud, más allá de los riesgos que van implícitos en la propuesta.

¿No es el estilo txuri-urdin más propio de ligas de ritmos más altos como la alemana?

-Yo te puedo hablar de la Liga española y te digo, siguiendo con esos riesgos que comentábamos, que la Real es el equipo más atrevido del campeonato. De largo además. Ves sus partidos durante la temporada y lo sientes así. Pero luego, en una semana como la actual, analizas su juego con más detenimiento y te das cuenta de lo atrevida que es, encabezada por su entrenador. Además, ya más allá de cuestiones de estilo, se trata de un equipo con mucho talento.

Reconocía al inicio de la entrevista que espera vivir un día especial. ¿Ha visualizado también lo que ocurrirá fuera del campo?

-Bueno, supongo que las cosas serán diferentes respecto a lo habitual cuando hable con el presi (Aperribay), con Imanol, con algún futbolista... Pero bastante tendré luego cuando pite el árbitro y empiece el partido.

El derbi de la segunda vuelta es en marzo.

-Pues quizás sea más especial aún, además en un Anoeta remodelado. Pero aquí vuelvo a lo mismo. Bastante tengo con lo de esta semana como para pensar a tres meses vista.