De buitres y otros carroñeros
Como nos toman por tontitos, adoptan un registro lingüístico infantil en la creencia de que, de tal guisa, les entenderemos mejor
“El mundo necesita menos imbéciles”, afirmaba tajante y provocador, el primer ministro de Suecia, Ulf Kristersson, durante una reciente conferencia sobre el creciente problema de la desinformación y la irresponsabilidad en la política actual.
Hace unos días, el líder socialista vasco reclamaba para su partido, no para la Alcaldía o Ayuntamiento donostiarras, la autoría y ejecución del paso subterráneo del Topo de toda la vida, al que ellos llaman Metro, hasta el centro de la ciudad, lo que posibilitará a las clases obreras y populares de Galtzalaborda presentarse en la playa de La Concha en pocos minutos, por ejemplo.
Entre otras enormes ventajas que esta obra va a suponer para la ciudadanía donostiarra, compensando con creces todas las molestias padecidas, se encuentran el cambio de modelo de ciudad, la reducción del tráfico rodado y el replanteamiento del transporte urbano de superficie con la disminución consiguiente de la contaminación –Agenda 2030–, mayor número de terrazas hosteleras y otros parabienes. Estupendo.
Para los artífices intelectuales, me imagino, las presuntas comisiones que conllevan, la tuneladora y una obra de estas características. Las molestias que han causado al vecindario y que, entre otras causas, provocaron la dimisión del anterior alcalde, los escandalosos desajustes presupuestarios, los errores en las catas y otros imprevistos se deben imputar al subteniente maestro armero.
Me recuerda al esfuerzo pertinaz, rozando lo patético, que realizaba un edil socialista, ahora recolocado en el hipódromo madrileño, por mor de la puerta giratoria, recordando su exclusiva paternidad en la instalación de la noria en Alderdi Eder durante el mes de diciembre y la cantidad de vueltas que dio en el aparato acompañado de los periodistas que le bailaban el agua. O el infrautilizado ramal del Topo a Altza.
Como nos toman por tontitos, adoptan un registro lingüístico infantil en la creencia de que, de tal guisa, les entenderemos mejor. ¡Es lo que hay!
Muladares
De tiempo inmemorial, las bestias que morían en el campo o aquellas que lo hacían en una explotación agraria, eran trasladadas a un vertedero –muladar–, siendo aprovechadas en tiempo récord por el buitre leonado (Gyps fulvus), buitre negro (Aegypius monachus), alimoche (Neophron percnopteru) y el quebrantahuesos (Gypaetus barbatus). Ocasionalmente, por el cuervo (Corvus corax), el milano real (Milvus milvus) y el águila real (Aquila chrysaetos).
Un estudio del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC), primer centro científico del Estado dedicado a la investigación de diversos aspectos relativos a la caza, entendida ésta como un recurso natural renovable, ubicado en el campus universitario de Ciudad Real, del que se hace eco el periodista Manuel Yaben Reyes en la revista Campo y Caza, cuestiona la utilidad de los comederos creados para los buitres y apunta a la ganadería extensiva como principal sustento de estas aves carroñeras que, en la mayoría de los casos, se alimentan del ganado y otros animales salvajes.
Según la información aportada por diez buitres leonados adultos con emisores GPS y acelerómetros, casi dos de cada tres de sus eventos de alimentación, el 64%, ocurrieron en sistemas ganaderos extensivos o semi-extensivos, especialmente en pastos de montaña. Los buitres se alimentaron sobre todo de ovejas y caballos, especies típicas de este modelo ganadero. En contraste, solo un 36% de los recursos procedían de entornos más artificiales y predecibles, como vertederos, comederos suplementarios o granjas intensivas.
Lejos de la creencia de que la existencia de muladares facilita la supervivencia de los buitres, el documento señala que, para estas aves, alimentarse en vertederos o granjas intensivas puede conllevar riesgos como la ingestión de residuos, fármacos veterinarios o tóxicos, así como mayor exposición a infraestructuras peligrosas.
La normativa existente, consecuencia de la crisis de las vacas locas, obliga a nuestros ganaderos a avisar al servicio subvencionado correspondiente cada vez que se produce una baja animal en la explotación para que, previo pago, retiren el cadáver del animal para su posterior incineración, eliminando el banquete por excelencia de los buitres, que se tienen que conformar con los subproductos animales no destinados al consumo humano, que se depositan en los muladares. Superada aquella crisis, quizás haya llegado el momento de revisar las justificadas medidas que se adoptaron en su momento para evitar que estas aves, ante la escasez de animales muertos o en descomposición y, en contra de su predisposición, empujadas por el hambre, ataquen a al ganado herido o en momentos críticos, como sucede durante los partos y fases posteriores.
Revuelta en Irán
Percibo que estas nuevas protestas en la antigua Persia, auspiciadas por agencias extranjeras, tal y como afirma el sátrapa de turno, carecen de eco en los ambientes progres occidentales, siguiendo esa incomprensible tradición de la izquierda caviar de apoyar las autocracias árabes, cuando no de organizar torneos futbolísticos para blanquearlas.
Echo en falta las pintadas de “Free Iran”; los manifiestos de apoyo a las mujeres iraníes del movimiento Mujer, Vida y Libertad por parte de las Casas de Mujeres, las Emakundes, las batukadas y las flotillas de la libertad con pijas y creadoras de contenidos en el yate de papa, debatiendo sobre el heteropatriarcado, la diversidad sexual y el sacrificio de las farsíes en su desafío al régimen feudal y teocrático. Parece que han sido abandonadas por el feminismo woke. Ahora toca el presunto depredador Iglesias, ídolo de la derechona.
Hoy domingo
Txistorra de Patxi Larrañaga de Lasarte-Oria. Crema de calabaza con picatostes. Txipirones en su tinta. Ensalada de escarola. Manzana asada con helado de café. Tinto Vivanco Brunes vegano. Agua del Añarbe. Petit fours de Gasand. Café.
