Destrozos en el parque Montetxio de Zarautz

11.02.2021 | 00:40

He leído con estupor la noticia en vuestro periódico sobre el cierre que ha practicado el Ayuntamiento de Zarautz del parque de Montetxio, aduciendo actos de vandalismo.Quisiera ofrecer otra versión acerca de esta noticia.El parque de Montetxio, siendo el parque más bonito y con más encanto de Zarautz, es el más abandonado de todos ellos.Hace muchos años, otra Corporación municipal hizo una serie de obras de mejora e incluso montó la infraestructura necesaria para dotarlo de una cantina, que por adjudicación municipal, daba servicio de hostelería a los visitantes, y además de eso, el cantinero adjudicatario se encargaba del mantenimiento y conservación del parque.Yo he vivido muchos años en villa Potxita, junto al parque Montetxio y por lo tanto, le tengo un especial cariño. Fruto de ese sentimiento, junto con un amigo, hace más de cinco años, presentamos al primer edil del Ayuntamiento de Zarautz, personalmente, una solicitud de explotación de la cantina del parque, acompañada del oportuno plan de negocio que sustentaba la viabilidad de nuestro proyecto. No obtuvimos respuesta.Al tiempo, denunciamos la mala situación y abandono en que se encontraba el parque y la inexistencia de una convocatoria por parte del Ayuntamiento para la explotacion de la cantina.La única respuesta fue el envío de la brigada municipal para darle un lavado de cara al parque.Ahora, tras años y años de abandono y dejadez, con todas las instalaciones inutilizadas, ¿se rasgan las vestiduras porque alguien o algúnos han roto algo? ¿Y encima lo preguntan? A esto yo llamo la fábula del incompetente ofendido.No atiende a sus obligaciones, practica la ley del perro del hortelano y cuando sale el tema a la luz, echa la culpa a quienes han roto algún banco de madera, que ya de por sí, daba más pena que gloria.Vaya una tarjeta amarilla a esta Corporación, que en lugar de preocuparse por el cuidado y mantenimiento de sus propiedades, cuando salta a la luz su incompetencia, echa balones fuera y se hace la farisea.