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Eguneko autopsia

Un respetuoso saludo, un severo reproche

Un respetuoso saludo, un severo reprocheLUIS TEJIDO

No, yo tampoco comparto la presencia inservible, silenciosa e incómoda del rey de España en Gernika, para no hacer ni decir nada de la menor utilidad respecto al crimen perpetrado en nombre de un modelo nacional que fue cimiento hacia su propia jefatura del Estado heredada. El presidente alemán no se habría perdido en Euskadi sin su compañía ni habría mermado la solemnidad de su presencia.

Mientras Frank-Walter Steinmeier mostraba un compromiso institucional y un reconocimiento del pecado original del fascismo, a Felipe de Borbón solo le faltaba silbar mirando para otro lado, con cara de haberse comido el chocolate a escondidas. Y de seguir dispuesto a hacerlo en el futuro, diga lo que diga Eneko Andueza, incapaz de diferenciar su prioridad de preservar la marca del PSOE de la función institucional de un Gobierno. Si no ve lo que ganaría con una posición ética, no saldrá de su burbuja de actitudes estéticas. La visita a Gernika de Felipe de Borbón resultó prescindible y solo sirvió para que algún tonto útil se dedicara a pintarrajear el mural del “Guernica” en la Villa.

Tampoco las diversas izquierdas que se dicen abertzales entendieron de qué iba el día de ayer. No de sus fobias, que pueden ser también las de otros, ni de su filia a sí mismos. El día era de Gernika, de los familiares de las víctimas de la barbarie. Tampoco pintaban nada allí otras escenificaciones. Exceso de ego, instrumentalización en beneficio propio o ambas cosas.

Este viernes comentábamos en esta autopsia que Aldama había entendido las ventajas de dejar de defenderse de sus delitos y atacar a otros. José Luis Ábalos lo ha visto venir tarde y no le ha evitado entrar en prisión. Eso, o que carece de prueba de lo que ahora está dispuesto a decir para salpicar a los demás. El caso es que se ha buscado amistades en un medio azote de Sánchez para darle una entrevista en la que no aclara nada pero salpica mucho. Pero, de momento, ese chapotear no significa nadar bien.