Donostia | Juan Carlos Pérez Álvarez

Sale a concurso el cambio del pavimento de las calles San Juan, San Vicente y Soraluze

26.08.2021 | 00:26
Personas transitan por la calle San Juan, que elevará su calzada para hacerse peatonal.

Donostia – El entorno de la ikastola Orixe ubicada en las antiguas escuelas de Zuloaga, en la Parte Vieja, quedará peatonalizado este mismo año, después de que se lleve a cabo la repavimentación de las calles que rodean el centro escolar con el fin de evitar que exista una diferencia de altura entre la acera y la carretera.

La Junta de Gobierno prevista para el próximo martes dará su aprobación al concurso público para ejecutar esta obra. El coste de la licitación es de 182.400 euros (con IVA) y el plazo de ejecución, de un mes desde el inicio de los trabajos.

La obra afectará a las calles San Juan, San Vicente y Soraluze, que verán cambiar el actual aglomerado asfáltico por otro de tipo pulido, que se situará al ras de las aceras. Los vehículos ya no pasan por estas calles ya que han sido colocadas unas jardineras para evitarlo.

La pavimentación forma parte del proyecto de renovación de infraestructuras del ámbito de Orixe, redactado por Girder Ingenieros SLP y aprobado en julio. No obstante, el cambio de las infraestructuras no se ejecutará por el momento.

La repavimentación obligará a desmontar los elementos de mobiliario urbano. La cuneta se sustituirá por un badén de 30 centímetros y se cambiarán los sumideros.

desmontaje La reforma del entorno de las antiguas escuelas de Zuloaga forma parte de la transformación que afectará a todo el entorno de la Bretxa, en pleno proceso de obras. La plaza de la Bretxa será otro de los espacios que cambiará totalmente, con la eliminación del módulo central que acoge la bajada al subterráneo y distintos comercios. El desmontaje de esta construcción se llevará a cabo después del verano, según los planes del Ayuntamiento, que contemplan también abrir una bajada sencilla al subterráneo en el lado de la calle Aldamar de la misma plaza. El resto del espacio quedará libre.

Por otra parte, la plaza de la Bretxa también cambiará con la recolocación de los puestos de baserritarras en la fachada norte del edificio de la Bretxa, justo frente a donde están actualmente de modo provisional, en una carpa situada en la fachada sur del inmueble Pescadería.

El edificio Pescadería ya ha ejecutado la mitad de las obras, aunque ha sufrido notables retrasos, por lo que el centro de salud no abrirá sus puertas antes de 2023, según las últimas estimaciones hechas públicas. Este espacio sanitario se ubicará en la mitad de la primera planta y en la segunda y se accederá por la calle Aldamar. La acera de esta vía será ensanchada para mejorar el acceso al centro de salud.

En la planta a ras de calle, por su parte, se ubicarán los puestos de fruta, verdura, carne y pescado, entre otros. En el último piso está previsto habilitar una cancha polideportivo y un espacio de restauración centrado en promoción de la gastronomía vasca. En este lugar se podrá contemplar la vidriera estilo art déco, de la casa Mauméjean, que lucirá con los cristales que le faltaban cuando arrancaron las obras, en 2018.

La reforma de la Bretxa y su entorno no finalizará hasta 2023, cuando se prevé que abra el centro de salud de la Parte Vieja y el Centro

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