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Los bomberos de Donostia cada vez apagan menos fuegos

17.02.2021 | 23:52
Bomberos desinfectando el exterior de la residencia del Seminario durante el confinamiento.

La actividad del cuerpo creció en 2020 a consecuencia del aumento notable de desinfecciones motivadas por la pandemia, ya que las demás actuaciones bajaron

Apagar fuegos sigue siendo una de las tareas primordiales de los bomberos pero estas actuaciones cada vez cobran menos peso dentro de la totalidad de su labor. En 2020, a causa de la pandemia, la proporción de fuegos en el quehacer del Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamentos (SPEIS) de Donostia se quedó en un 20%, siguiendo la tónica descendente de los últimos años.

Sin embargo, a pesar del periodo de confinamiento y las restricciones a la movilidad, los agentes no tuvieron menos trabajo. En concreto, el SPEIS, que atiende a Donostia y las localidades del entorno, registró 2.795 actuaciones, un centenar más que el año anterior, lo que supone un crecimiento moderado de 3,6%.

El aumento de actividad de los bomberos a lo largo de 2020 es pequeño en comparación con el del año anterior, cuando se contabilizaron un 22% más de intervenciones. De hecho, el año 2019 fue el año récord en cuanto a número de actuaciones, según explica el jefe de cuerpo, Imanol Andonegui, que resalta las diferencias registradas el pasado año en las actividades más clásicas de los bomberos a causa de la pandemia.

suben las asistencias "La suma de intervenciones de 2020 por incendios (576), rescates (508) y prevención (262) fue de 1.346, lo que supone una reducción de un 9,5% respecto a 2019, cuando la misma suma ascendió a 1.488", recuerda el responsable del cuerpo. Asimismo, añade que, por el contrario, hubo un apartado que creció notablemente, en casi un 20%, que fue el de las asistencias técnicas, un total de 1.448, que explican el aumento total de salidas de los bomberos", señala.

Más en concreto, las desinfecciones de residencias de mayores y otros centros especiales, que se llevaron a cabo especialmente durante el primer estado de alarma (entre el 14 de marzo y el 20 de junio), engordaron el concepto de las denominadas asistencias. "La actividad más clásica de los bomberos (incendios, rescates y prevención) disminuyó un 19,4% en el citado periodo, pero las asistencias aumentaron un 205%, precisamente por la labor específica de desinfección de edificios", destaca.

En el periodo de confinamiento, las asistencias totales fueron 575, mientras en el mismo del año anterior habían sido 188. Los incendios, por su parte, bajaron de 168 a 144; las actividades de prevención, de 101 a 95, y los rescates, de 122 a 106.

Además de este tipo de trabajos, siguieron realizándose otros más comunes, como limpieza de calzadas después de accidentes y la retirada de árboles caídos tras los temporales, elementos peligrosos como fragmentos flojos de las fachadas y nidos de avispas asiáticas.

A lo largo de todo el año, las asistencias casi triplicaron el número de fuegos, que fueron 584, medio centenar menos que a lo largo de 2019. Mientras en 2018 los incendios habían supuesto el 25% del total de la actividad del cuerpo, en 2019 fue del 23% y del 20% en 2020.

Otro de los cambios llamativos en las cifras de los bomberos de Donostia es el relativo a los rescates de montaña, que se multiplicaron por tres entre el comienzo del verano y el final del año. "En este periodo en el que el uso del tiempo libre y de la naturaleza, estuvo y sigue estando condicionado por las restricciones a la movilidad, las intervenciones de rescate de montaña han multiplicado por tres respecto al mismo periodo de 2019 y 2018", explica Andonegui.

más gente en la naturaleza Mientras en la primera mitad del año no hubo rescates en el monte, en la segunda se contabilizaron una veintena, a causa de la mayor presencia de personas en las zonas verdes practicando distintas actividades deportivas. Los especialistas explican que las personas no se comportan de modo más irresponsable pero son muchas más las que acuden a la naturaleza.

La mayoría de la actividad de los agentes del SPEIS tuvo lugar en Donostia, aunque otras localidades también tuvieron abundantes salidas. La principal fue Hernani, seguida de Lasarte-Oria, Pasaia, Urnieta, Usurbil, Astigarraga, Errenteria, Andoain y Orio. Dentro de la capital, el Centro fue el barrio con mayor actividad de los bomberos, seguido de Intxaurrondo, Gros, Amara, Altza, El Antiguo y Martutene.

"En la segunda mitad del pasado año se triplicaron los rescates en zonas de monte"

imanol andonegui

Jefe de bomberos de Donostia