El Moto Club de Gipuzkoa pide que no se quiten semáforos

Lamenta no haber tenido respuesta alguna a la batería de propuestas presentada hace un año al Consistorio

12.09.2020 | 00:53

Donostia – El Real Moto Club de Gipuzkoa ha enviado sendas cartas al alcalde de Donostia, Eneko Goia, y a la concejala de Movilidad, Pilar Arana, en las que les solicita que no tengan en cuenta la propuesta presentada por Kalapie recientemente en la que abogaba por eliminar todos los semáforos de la ciudad, además de reducir la velocidad a 12-15 kilómetros por hora de modo que todo tipo de vehículos se controlasen mediante el "contacto visual" de sus conductores.

Los motoristas admiten que hay ciudades sin semáforos, con velocidad máxima de 30 kilómetros por hora, "que funcionan bien", pero recuerdan que son ciudades de menos de 20.000 habitantes, en las que el respeto entre vehículos es una realidad desde hace tiempo.

En este sentido, consideran que Donostia no está preparada para una medida que podría resultar peligrosa y que también fue criticada recientemente por el Real Automóvil Club. El Moto Club, así como la entidad de automovilistas, también dijo no entender por qué Kalapie solicitaba más bidegorris cuando también reclama una reducción de velocidad en las calzadas para que los coches se adapten al ritmo de los ciclistas.

Los motoristas piden a Kalapie que fomente también la seguridad y el respeto tanto a peatones como a motoristas y a automovilistas y trabaje por lograr una identificación de los ciclistas para casos de accidentes. "No olvidemos que en el caso de las bicicletas y los patinetes no llevan identificación y en muchos casos no hay seguro que les cubra de los daños que puedan ocasionar", dicen.

Finalmente, el Moto Club lamenta que, tras la presentación de una batería de propuestas al Ayuntamiento hace un año, la institución no les haya contestado. Entre sus iniciativas destacan la mejora de las señales para aumentar la seguridad, la eliminación de alcantarillas deslizantes, la mejora de los pasos de cebra resbalosos y la creación de un espacio seguro en la calzada para motos y carriles exclusivos o compartidos con el autobús "correctamente pintados".