El deporte en Bergara da un paso firme hacia una cultura más respetuosa y formativa. El Ayuntamiento, en colaboración con todos los clubes deportivos del municipio, ha presentado dos nuevas guías destinadas a fortalecer el buen comportamiento en las actividades vinculadas al deporte: el Decálogo del Buen Espectador y el Decálogo del Buen Deportista.

Ambos documentos comenzarán a aplicarse en las instalaciones deportivas municipales y nacen con un objetivo claro: promover un ambiente sano, educativo y de convivencia tanto en la cancha-campo como en las gradas. La iniciativa, según explican sus promotores, responde a la creciente necesidad de preservar el deporte como "espacio de formación en valores, especialmente entre niños, niñas y jóvenes".

Un compromiso desde la grada

El Decálogo para Espectadores interpela directamente a quienes acompañan y animan desde las gradas. El texto pone el acento en la importancia de mantener actitudes respetuosas hacia todas las y los jugadores y equipos, aceptar las decisiones arbitrales y cuidar las instalaciones deportivas como un bien común.

Entre sus principios, destaca la necesidad de evitar menospreciar al rival y moderar las celebraciones, así como la obligación moral de convertirse en un modelo de conducta para la infancia y la juventud. También anima a aplaudir las buenas acciones, incluso cuando proceden del equipo contrario, y a evitar críticas que puedan socavar la labor de entrenadores y formadores.

El documento subraya, además, la importancia de rechazar comportamientos inadecuados y fomentar activamente la deportividad como seña de identidad del deporte local.

Educar también desde el terreno de juego

Por su parte, el Decálogo para Deportistas profundiza en la dimensión educativa de la práctica deportiva. El texto invita a entender el deporte como una vía de aprendizaje y crecimiento personal, donde el esfuerzo y el proceso tienen tanto valor como el resultado.

El respeto a las normas y la apuesta por el juego limpio ocupan un lugar central en esta guía, que recuerda a las y los deportistas que compañeros, rivales y árbitros son piezas indispensables para que la competición exista. Asimismo, propone evitar provocaciones y celebraciones excesivas, y promover la colaboración y la amistad por encima de la rivalidad.

El documento insiste en saber ganar y perder con humildad, cumplir la normativa sin recurrir a trampas y animar al equipo propio desde el respeto.

Un deporte con vocación formativa

Con esta iniciativa conjunta, Bergara reafirma su compromiso con un modelo deportivo que trasciende el marcador y apuesta por la formación integral de las personas.