Unos 1.500 millones de chinos emprenden estos días su particular peregrinación para celebrar la llegada del Año Nuevo con sus familias. El que empieza mañana será el año 4724 para la cultura oriental, que se aferra a una tradición milenaria protagonizada por desfiles, dragones y fuegos artificiales.

En Gipuzkoa las cifras son más contenidas, pero la ilusión es la misma. 1.452 personas de origen chino estaban censadas en el territorio en 2022 (último dato disponible), una cifra que ha aumentado exponencialmente en las últimas décadas (en el año 2000 eran 172). Y estos días son probablemente los más especiales del año para ellos.

Se trata, según Adela Lu, directora del Instituto Chino de Gipuzkoa, de una “celebración muy íntima, en la que la familia se reúne en torno a una cena rica”. Pero la fiesta de Año Nuevo va más allá de la cita gastronómica, y también en Donostia han querido juntarse para disfrutar de ella.

Convocadas por el Instituto Chino de Gipuzkoa, más de 40 personas se dieron cita ayer en un hotel donostiarra. Realizaron manualidades y juegos y hacia la una del mediodía llegó el momento más esperado, el de la tradicional y espectacular danza del dragón. “Tenemos un dragón y los participantes bailan al ritmo de la música tradicional china”, explica Lu.

Una fecha variable

En la tradición china, los años se rigen “por el calendario lunisolar”, utilizado tradicionalmente en China y en otros pueblos que se han visto influidos por la cultura han, de ahí que la fecha varíe cada año.

La celebración comienza con la segunda luna nueva posterior al solsticio de invierno, habitualmente entre finales de enero y mediados de febrero. Y es frecuente “que coincida con nuestro Carnaval, porque también ésta es una fecha marcada por los ciclos lunares”, apunta Lu.

Pero lo que aquí conocemos como Año Nuevo chino forma parte, en realidad, de una festividad más amplia conocida en China como Fiesta de la Primavera. “El calendario lunar funciona muy bien en China y normalmente después de esta fecha llega la primavera meteorológica”, explica Lu, algo que no pasa en nuestra latitud, donde el invierno se dilata aún durante dos o tres meses.

En China, las celebraciones que comienzan esta noche con la cena de Nochevieja se prolongarán durante dos semanas y finalizarán con el Festival de los Faroles, en el que las ciudades se decoran con faroles de colores y los asistentes comen bolas de arroz dulce llamadas Tangyuan.

Antes se sucederán los espectáculos de fuegos artificiales, se lanzarán todo tipo de elementos pirotécnicos, se podrá asistir a exhibiciones de drones y, cómo no, se repetirán las impresionantes danzas de leones y dragones, conservadas desde tiempos antiguos, que tienen su origen en las artes marciales y sirven para ahuyentar a los malos espíritus del mundo terrenal. Todo ello para decir definitivamente adiós al año de la Serpiente de Madera y dar la bienvenida al Caballo de Fuego, una combinación que se repite cada 60 años y no se producía desde 1966.

Un año para emprender

“El caballo es muy especial en la cultura china. Fue clave en la guerra. Permitió la expansión del territorio y la defensa frente a los nómadas del norte y también fue vital para el transporte de mercancías en la Ruta de la Seda”, detalla la directora del Instituto Chino de Gipuzkoa. El caballo es, además, “un símbolo de estatus social, porque no solo había que ser rico para poseer un caballo, sino que también había que ser noble”, añade.

Esto, unido al símbolo del fuego que representa la energía, la creatividad, la ambición y la intensidad emocional, hace que el que está a punto de comenzar sea un año “lleno de pasión, entusiasmo, vitalidad y cambios”. Es, en definitiva, “un año favorable para emprender y desarrollar una carrera profesional, pero evitando tomar decisiones impulsivas”, relata Lu.

En este sentido, según detalla la directora del Instituto Chino de Gipuzkoa, quienes nazcan entre mañana y el 5 de febrero de 2027 estarán regidos por el signo del Caballo y serán personas con “un carácter apasionado, energético, directo y con dotes de liderazgo”.