Las máquinas trabajan desde esta semana en San Pedro. El Consistorio de Eskoriatza ha puesto en marcha las obras del que será el primer ascensor público del municipio; una infraestructura llamada a transformar la movilidad en el citado barrio. El objetivo es claro: mejorar la accesibilidad y eliminar el fuerte desnivel existente a la altura de los portales 11 y 12. Si se cumplen los plazos estimados, el nuevo elevador será una realidad dentro de seis meses.

La actuación, ejecutada por Construcciones Frixi, traerá consigo un desembolso económico de 223.522 euros y permitirá desplazamientos más cómodos para las vecinas y los vecinos.

El barrio de San Pedro, construido a finales de los años 60, presenta importantes desafíos de movilidad debido a su orografía. Aunque la parte baja, próxima al polideportivo, cuenta con rampas, los itinerarios hacia las calles superiores implican recorridos laterales largos y empinados.

Tras un análisis realizado en noviembre de 2024, el Ayuntamiento planteó como solución habilitar un ascensor en el hueco entre los inmuebles 11 y 12, junto a las escaleras y dentro de un pequeño espacio verde. Este elemento conectará la calle Gaztañadui, en la parte inferior, con el parque situado en la zona alta del barrio, dando continuidad a un trayecto accesible.

Fotomontaje de cómo se colocará el elevador. Arkhiru.

Pasarela a la calle superior

De este modo, la intervención en curso instalará un elevador panorámico eléctrico con capacidad para ocho personas y una velocidad de un metro por segundo, según se recoge en el proyecto redactado por el estudio de arquitectura Arkhiru de Elgoibar. Estará adosado a las escaleras y contará con doble embarque de 180 grados: acceso desde la vía inferior y desde una pasarela que lo conectará con la calle superior.

Tecnología LED

En paralelo a la mejora de la accesibilidad, se acometerán adaptaciones de carácter estético y funcional: iluminación con tecnología LED en toda la zona de actuación, una pequeña área de espera con banco corrido junto al embarque inferior, y suelos de plaqueta hidráulica con pavimento podotáctil para personas con discapacidad visual, tal y como se detalla en el proyecto.

Durante los seis meses que se prolongarán los trabajos, se intentará minimizar las molestias a vecinos y vecinas. No obstante, se solicita "paciencia" ante las afecciones temporales que puedan derivarse de la obra.