Nagusilan Elgoibar ha cumplido 25 años. Hace un cuarto de siglo, un grupo de voluntarios liderado por Antonio Berasaluze puso en marcha en la localidad una iniciativa encaminada a combatir la soledad no deseada entre las personas mayores con visitas a sus hogares que se han ampliado a diversas actividades en la residencia San Lázaro y el Centro de Día.

Día de homenajes

Aquellos primeros pasos han tenido continuidad en el tiempo y hoy habido ocasión de constatarlo en el homenaje que la asociación ha rendido a los voluntarios que llevan 10, 15 y 20 años dedicando parte de su tiempo a ofrecer compañía de manera desinteresada.

El Hogar del Jubilado ha sido el marco del encuentro, que ha congregado a representantes de Nagusilan, el Ayuntamiento de Elgoibar, el propio Hogar del Jubilado, Elgoibarko Lagunkoia, la escuela de música Inazio Bereziartua, la residencia San Lázaro y el Centro de Día.

Un proyecto en auge

Joserra Ecenarro, presidente de Nagusilan, ha abierto el acto ofreciendo una semblanza de la asociación y los objetivos que persigue.

Nagusilan vio la luz en Donostia en 1995 de la mano de un grupo de 15 personas.

Paulatinamente, este proyecto centrado en el apoyo a las personas mayores mediante grupos de voluntariado se fue extendiendo a otras localidades hasta contar en la actualidad con 1.150 personas que participan de manera directa en las actividades de la asociación. 

Desde el año 2000

La llegada a Elgoibar se produjo en el año 2000 y, en estos momentos, son 25 las personas que forman parte del grupo local.

Algunas de ellas han enocntrado el reconocimiento a su esfuerzo con un sencillo pero merecido homenaje el Hogar del Jubilado esta mañana.

Eduardo Martínez ha recibido el reconocimiento a sus más de 10 años de voluntariado, mientras que Trini Godoy y Pedro Urkidi se ha hecho con sendos galardones por sus más de 15 años de dedicación a Nagusilan.

La entrega se ha completado con el reconocimiento a quienes llevan más de 20 años en la asociación: Lucía Elorza, Petra Carrasco, Fabri Hernández, Manuel Salegi y Mari Bustamante.

Parte activa de la sociedad

A los trofeos se les ha sumado el aplauso de los asistentes tanto a los homenajeados como a Josefa Aizpitarte y Juanito Larrañaga, usuarios del Centro de Día, quienes han aprovechado el acto para agradecer públicamente el acompañamiento que les ofrece Nagusilan en sus visitas al centro.

Detrás de Nagusilan subyace la idea de un envejecimiento activo, en el que las personas mayores apuestan por seguir siendo parte activa de la sociedad, alejándose de estereotipos.

“El voluntariado tiene un eje humano, que es la solidaridad con quien carece de algo, y otro comunitario, centrado en la participación. Cuando nos jubilamos parece que debemos renunciar a roles activos, pero en Nagusilan desempeñamos funciones socialmente valoradas. Es una manifestación de ciudadanía activa: pasamos a ser agentes y no pacientes, protagonistas y no espectadores”.

Voluntarios, arte y compañía

El encuentroha servido también para animar a personas de todas las edades a sumarse a Nagusilan, contactando con sus miembros o acudiendo a Bienestar Social. El llamamiento se ha hecho extensivo a personas y colectivos del ámbito artístico a los que se invita a participar en la campaña “Tu arte, tu sonrisa. Súmate al voluntariado” para llevar alegría a residencias y centros de día. “Músicos, magos, bailarines, actores, actrices y escritores están invitados. Queremos que cada disciplina se convierta en un regalo de vida, una sonrisa para quienes más lo necesitan a través de arte”.