El parque dunar de la playa de Orio se ha convertido en un nuevo refugio climático. A su vez, también pasa a formar parte de la red impulsada por el Departamento de Sostenibilidad de la Diputación Foral de Gipuzkoa y la Fundación de Cambio Climático, Naturklima. La actuación ha permitido la regeneración verde de una superficie de dos hectáreas junto al litoral.
Eliminación de especies invasoras y plantación de 400 ejemplares de especies autóctonas
La actuación ha consistido en la eliminación de especies invasoras y la plantación de 400 ejemplares de especies autóctonas de distinto porte, como encinas, laureles y madroños. Así incrementan la cobertura vegetal, generan nuevas zonas de sombra y consolidan un entorno más natural, resistente y adaptado a las condiciones climáticas futuras.
El nuevo refugio climático ofrece beneficios como protección del suelo, mejora de la biodiversidad, refuerzo de la conectividad ecológica, adaptación al cambio climático, mejora de la calidad del aire y creación de un espacio de encuentro social. También contribuye de forma complementaria a la mitigación del cambio climático gracias al aumento de la vegetación y fijación de CO2.
Presupuesto de 14.278 euros
Las obras finalizaron el 19 de diciembre y han contado con un presupuesto total de 14.278 euros para la ejecución, además de 5.783,8 euros destinados a la dirección de obra.
José Ignacio Asensio, diputado de Sostenibilidad y presidente de Naturklima, y Anuska Esnal, alcaldesa de Orio, visitaron el espacio con motivo de su inauguración. Asensio destacó que los refugios climáticos “son una herramienta clave para proteger la salud de la ciudadanía frente a las olas de calor, especialmente de los colectivos más vulnerables. Con proyectos como éste, avanzamos hacia un territorio más verde, más justo y mejor preparado ante los efectos del cambio climático”.
"Paso importante para la recuperación ambiental"
También señaló que “con cada nuevo refugio climático que incorporamos a la red fortalecemos la resiliencia de nuestros municipios, protegemos el entorno natural y llevamos la acción climática directamente al día a día de la ciudadanía, especialmente de los colectivos más vulnerables”.
Esnal subrayó que el Ayuntamiento ha trabajado durante años para recuperar el entorno dunar junto al puerto deportivo, aunque las actuaciones realizadas en las últimas décadas no han dado los resultados esperados. Por eso, la creación de este refugio climática representa “un paso importante para la recuperación ambiental y para hacer frente al cambio climático”, además de permitir dar nueva vida a un espacio hasta ahora infrautilizado y ponerlo a disposición de la ciudadanía.
Más refugios climáticos
La red de refugios climáticos impulsada por el Departamento de Sostenibilidad de la Diputación Foral de Gipuzkoa y Naturklima está presente en municipios como Donostia, Azkoitia, Legazpi, Arrasate, Irun, Legorreta, Hernani o Idiazabal, entre otros.
El proyecto de Orio ha sido financiado a través del Fondo de Carbono Voluntario de Naturklima. Este instrumento canaliza inversiones hacia proyectos locales de absorción de carbono, restauración ecológica y adaptación al cambio climático y genera beneficios ambientales, sociales y climáticos directos para toda la ciudadanía.