Lierni Olano: “Me encantaría que dejáramos de alabar el adelgazar y criticar el engordar”
La joven nutricionista beasaindarra busca desmontar falsos mitos sobre alimentación, deporte y salud
Desde el primer instante en que cruzas palabra con Lierni Olano Usabiaga (Beasain, 1999) se percibe la pasión que siente por lo que hace. Nutricionista deportiva, su objetivo es cambiar la forma en que tradicionalmente se ha entendido, y vivido, la nutrición. Quiere desmontar falsos mitos y mostrar que comer bien no es seguir normas ni castigarse, sino una herramienta para sentirse a gusto y cuidar la salud física y emocional.
Su interés por la nutrición no nació de una vocación temprana ni de una idea romántica de la profesión. Fue, más bien, algo práctico. “Empecé la carrera por descarte. Me interesaba el ámbito sanitario, pero no encontraba nada que realmente me apasionara”, recuerda. Cuenta que la titulación era todavía poco conocida, pero llamó su atención. Y es que quería entender cómo y por qué comer. Y, sobre todo, consideraba importante que otras personas también pudieran hacerlo.
A medida que avanzaba en su formación, el deporte fue ganando protagonismo en su rutina, y pronto comprobó la relación directa entre alimentación y actividad física. Lierni asegura que comer bien antes y después del entrenamiento es clave no solo para rendir mejor y recuperarse con mayor rapidez, sino también para prevenir lesiones. “Darle al cuerpo la energía que necesita marca la diferencia”, señala. Además, añade, una buena alimentación permite disfrutar más del deporte y mantener la constancia.
Al mismo tiempo, el deporte puede influir en la interacción con la comida. Advierte de los riesgos cuando el foco se pone únicamente en la estética o en el rendimiento: “En esos casos se tensa el vínculo con la comida y aparecen señales de alerta físicas y emocionales: cansancio constante, sensación de frío, problemas digestivos, peor descanso, ansiedad o culpa”, explica. “Se olvida así lo más importante: la salud”, añade.
Diversidad de cuerpos y salud
Para esta nutricionista, vincular la salud a un único tipo de cuerpo es una visión demasiado simplista. “No existe un peso único que garantice estar sano”, asegura. Cuenta que muchas personas mantienen hábitos saludables y practican deporte de manera regular, pero aun así sienten que no encajan en el ideal que la sociedad asocia con lo saludable. Por otro lado, agrega, algunas personas que sí se ajustan a ese estándar pueden tener una relación conflictiva con la comida o mostrar señales de malestar físico y emocional. “La salud debe evaluarse desde una mirada mucho más amplia”, subraya. “Pesar menos no es sinónimo de estar más saludable, y adelgazar no es necesario para cuidarse”, sostiene.
En consulta, busca crear un espacio seguro donde el foco esté en mejorar hábitos, sensaciones y objetivos personales, adaptando las pautas a cada persona y restando importancia a las cifras. “Nunca obligo a mis pacientes a pesarse y la mayoría de las veces trabajo sin peso”, anuncia.
Para esta beasaindarra, la sociedad debe replantearse cómo habla y piensa sobre los cuerpos. “Me encantaría que dejáramos de alabar el adelgazar y criticar el engordar. Cada persona tiene un cuerpo distinto, con su propia forma y peso, y eso no debería condicionar su bienestar ni su relación con la alimentación”, afirma.
Educar en redes
Lierni Olano combina su trabajo en consulta, con sede en Beasain y Donostia, con una presencia activa en redes sociales (@lier.nutri), donde comparte mensajes motivadores, recetas y su propia alimentación y actividad física. Confiesa que al principio le costó mostrarse en este entorno: “Era bastante reacia a las redes sociales, me daba miedo exponerme, pero pronto entendí que en nutrición las redes son un valioso escaparate”, admite. Con el tiempo, ha aprendido a disfrutar de compartir contenido, que para ella es mucho más que mostrar recetas o rutinas: es una forma de educar, acompañar y motivar a las personas a construir hábitos sostenibles y saludables, sin imposiciones ni culpas.
Además, recibe mensajes de seguidores que le cuentan cómo sus publicaciones les ayudan a sentirse menos presionados, incorporar pequeños cambios en su día a día y disfrutar más de la alimentación y el deporte, un gesto que, confiesa, le halaga.
También considera que es fundamental que profesionales formados estén presentes en redes con mensajes realistas, inclusivos y educativos. “Hay demasiada información falsa, y siento que mi labor es mostrar la realidad”, concluye.