En una entrevista publicada por este periódico el pasado jueves, la técnica de la agencia de desarrollo rural de Debabarrena Debemen, Agurtzane Etxaniz, vaticinaba que el futuro del sector primario en Gipuzkoa podría pasar por la venta directa desde el productor al consumidor; eliminando los intermediarios que encarecen el producto. Y eso es precisamente lo que han hecho en el caserío Beliosoro Behekua, ubicado en el barrio debarra de Endoia.

Cansados de no sacar rentabilidad a su labor pero deseosos de ganarse la vida trabajando en el caserío, los hermanos Joxe, Jesús y Aitor Urrutia (de 33, 32 y 29 años, respectivamente) han puesto en marcha un curioso negocio que ha convertido a su caserío en el primero de Debabarrena en el que se cría, sacrifica y despieza el ganado para venderlo al público de forma directa.

NOTICIAS DE GIPUZKOA se reunió la tarde del pasado lunes con los hermanos Urrutia para conocer de primera mano las características de esta novedosa actividad en la que se embarcaron "coincidiendo con el inicio de este año" y animados por otras experiencias similares existentes en el territorio.

Aunque apenas llevan poco más de dos meses con su negocio, Joxe, Jesús y Aitor se muestran "muy contentos" por la aceptación que está teniendo la iniciativa. Según cuentan, "tenemos bastantes clientes fijos y el número va creciendo porque en esto funciona mucho el boca a boca". Los tres hermanos están dispuestos a trabajar "lo que haga falta" para sacar adelante un proyecto que, aseguran, "además de dejarnos un margen de beneficio digno, ofrece al cliente una carne de muy buena calidad y a un precio bastante más económico que en los establecimientos comerciales".

Y es que quienes se acercan hasta el caserío Beliosoro Behekua pueden hacerse con unos paquetes "de 5, 10, 15 o los kilos de carne que se quieran". En esos lotes, que se entregan "envasados al vacío" se incluyen "chuletas, filetes, costillas, carne picada y carne para cocer y guisar". Eso sí, "el solomillo se vende aparte".

Además, estos baserritarras también ofrecen la posibilidad de adquirir "un cuarto, media o una ternera entera". En ese caso el cliente "se puede llevar de forma gratuita el hígado, la lengua y las vísceras del animal". Claro está, esa piezas "se tienen que recoger lo antes posible para que no se echen a perder".

Todo el proceso A día de hoy el caserío Beliosoro Behekua cuenta con 72 cabezas de bovino; todas ellas de las razas Charolaise y Angus.

Los animales nacen y se crían en los terrenos de la explotación ganadera, donde se alimentan "a base de maíz forrajero y hierba".

Cuando las terneras alcanzan "entre los 12 y los 15 meses" es cuando se llevan a sacrificar "al matadero Urkaiko de barrio zestoarra de Iraeta"; una instalación en la que Jesús Urrutia trabaja "desde hace una década".

De hecho, Jesús y Aitor están empleados fuera del caserío; por lo que es su hermano Joxe el que lleva las riendas del nuevo negocio familiar. Eso sí, el propio Joxe asegura que "aunque mis hermanos trabajan fuera ayudan mucho en todos los trabajos que hay que hacer con el ganado, desde cortar la hierba hasta trocear la carne o envasarla".

Sea como fuere, una vez sacrificados los animales se dejan unos quince días en el matadero "para madurar la carne" y posteriormente se llevan de regreso al caserío, donde se procede a trocear la pieza y envasar todo el despiece en una sala acondicionada para ello.

A partir de ahí la carne ya está lista para ser consumida; con la particularidad de que los clientes "pueden venir aquí a recogerla o hacer el pedido para que se la llevemos nosotros a casa en un remolque isotermo que garantiza las condiciones de conservación". Lógicamente, en el caserío también disponen de las necesarias cámaras frigoríficas para que la carne no se eche a perder.

Quienes estén interesados en probar esta carne con auténtico label debarra no tienen más que llamar al teléfono 619 651 353 o escribir a beliosoro@yahoo.es.