Al término del partido disputado en el estadio de El Sadar entre Osasuna y el Real Madrid, se registraron incidentes en la zona de Graderío Sur que se saldaron con dos personas detenidas y dos heridos.

Los hechos se desencadenaron cuando los efectivos de seguridad intentaron proceder a la identificación de un aficionado por el lanzamiento de una botella al terreno de juego durante el transcurso del encuentro. Esta intervención derivó en un altercado entre un sector de la afición y las fuerzas de seguridad, lo que motivó la realización de cargas policiales en el interior de dicha grada.

Como consecuencia de estos disturbios, el balance oficial confirma la detención de dos personas, una de ellas por resistencia a la autoridad y otra desórdenes públicos. En las imágenes que corrieron como la pólvora en las redes sociales se ve a muchos aficionados de diversas edades que no estaban involucrados y que tuvieron que correr o incluso caen producto del caos. Asimismo, los servicios sanitarios atendieron a dos aficionados heridos, uno de los cuales requirió el traslado a un centro hospitalario para recibir asistencia especializada debido a la consideración de sus lesiones, aunque no parece que revistan gravedad. También hubo dos policías heridos leves. El dispositivo de seguridad se mantuvo activo en los aledaños del estadio hasta que se recuperó la normalidad.

COMUNICADO DE OSASUNA

El Club Atlético Osasuna abrirá una investigación interna para aclarar los incidentes ocurridos tras la disputa, esta noche, del encuentro ante el Real Madrid. El club lamenta las imágenes que se han presenciado en las zonas interiores del estadio una vez concluido el partido, las escenas de pánico y la afectación que ello ha tenido sobre socios y socias que desalojaban el estadio en ese momento celebrando una gran victoria de su equipo.  

Botella. Alejandro Quintero, el árbitro del partido, recoge en el acta que hubo el lanzamiento de un objeto al campo. Durante el transcurso de la primera mitad del partido entre Osasuna y el Real Madrid, el colegiado del encuentro procedió a la detención momentánea del juego en el minuto 37. La decisión se tomó tras observarse el lanzamiento de una botella desde un sector de la grada hacia el terreno de juego, lo que motivó la activación del protocolo de la RFEF previsto para estas situaciones. Siguiendo el procedimiento reglamentario, el árbitro se dirigió al delegado de campo para informar de la situación, mientras se emitían mensajes a través de la megafonía del estadio instando al cese de dicha conducta y advirtiendo de las posibles consecuencias legales y deportivas.