Una feria internacional de la máquina herramienta como la BIEMH invita a pensar en que la participación es de grandes empresas con altos volúmenes de facturación, pero entre los stands también se encuentran propuestas interesantes de negocios más reducidos, como es el caso de Scott&Irwin. La propuesta de esta startup nacida hace dos años en Donostia ha tenido una gran aceptación porque combina un alto grado de innovación con un precio ajustado, lo que la hace accesible para todos los negocios.
Su director general, Iban Lozano, describe su actividad como la oferta de “experiencias digitales interactivas” que permiten que, por ejemplo, una empresa que acude a una feria no necesite mover tres máquinas sino que desplace una pantalla en la que los interesados puedan observar digitalmente la máquina desde cualquier ángulo. O el universo interactivo creado para CAF, en el que sobre un mapa virtual se distribuyen diferentes instalaciones que, al clicar sobre ellas, informan de la variada actividad de la empresa. Sin olvidar la importante presencia de Scott&Irwin en el mundo de la Fórmula 1, con salas de exposiciones en Las Vegas, Melbourne y Alemania donde se recrea una carrera en 3D, se digitalizan cascos o se asiste virtualmente a una exposición de coches antiguos.
Sin embargo, “nosotros aspiramos a un crecimiento orgánico, y tiene que venir de la industria”, afirma Lozano, quien recuerda que alrededor del 70% de sus clientes procede de este sector económico. Su espacio expositivo en la bienal consta de dos pantallas grandes que recoge todas las aplicaciones industriales que ofrece para que los visitantes puedan elegir conocer las que les interese, junto con una caja holográfica de grandes dimensiones en las que un asistente virtual interactúa con la persona.
Reuniones ya cerradas
Su misión es hacerse conocer entre los numerosos fabricantes de máquina herramienta que acudirán a una de las citas más importantes del sector con unas buenas expectativas, al haber cerrado ya varias reuniones para informar sobre “soluciones competitivas, porque el núcleo, un 80%, es común a todas ellas, por lo que su implantación es rápida y, además, no es costosa”, afirma Iban Lozano. Su implantación es accesible para un alto número de negocios y, advierte el director de Scott&Irwin, “pueden marcar la diferencia”. Cuentan con la ventaja de una escasa competencia tanto a nivel estatal como europeo.