Aitor Moreno de LKS Next: “Euskadi tiene una oportunidad única para ser líder en tecnologías cuánticas”
Aitor Moreno considera que la CAV perdió la oportunidad de crear una industria de la inteligencia artificial pero cree que será diferente con las tecnologías cuánticas
La consultora con sede en Arrasate LKS Next ha apostado por las tecnologías cuánticas con la creación de una unidad específica cuyo responsable, Aitor Moreno, explica la importancia estratégica que tiene hoy y potenciará en el futuro.
Se habla mucho de la cuántica pero, ¿en qué punto de desarrollo se encuentra actualmente esta tecnología?
La cuántica se divide en tres áreas, la computación y simulación cuántica por un lado, las comunicaciones y seguridad cuánticas por otro, y una tercera que es la sensórica, y cada una tiene una velocidad diferente, aunque diría que la más avanzada es la relativa a las comunicaciones y seguridad, que ya están en el mercado. En cualquier caso, la cuántica es ya una realidad e incluso un negocio, como se demuestra en que LKS Next ha firmado contratos con empresas para desplegar proyectos cuánticos en el sector industrial.
Afirma que el futuro de la soberanía tecnológica cuántica de las siguientes generaciones nos lo estamos jugando hoy mismo. ¿A qué se refiere?
Con la inteligencia artificial perdimos una oportunidad de ser líderes, somos usuarios muy avanzados pero la industria no está aquí. En cuántica puede ser diferente, Euskadi tiene una oportunidad única en el ámbito de las soluciones, pero debemos tener muy presente que esto va rápido y que en dos o tres años estará muy desarrollado. En Euskadi contamos con un buen colchón formado por administración, universidad y empresas y tenemos que redoblar nuestros esfuerzos para ser líderes en el desarrollo de logaritmos y soluciones cuánticas, dado que la carrera del hardware la hemos perdido. Así también conseguiremos que nuestros hijos puedan desarrollarse aquí, sin necesidad de salir al exterior, en profesiones referentes.
“La cuántica no es para todas las empresas, sino para aquellas que ya son excelentes y buscan mejorar esta eficiencia”
¿Parte entonces Euskadi de una situación aventajada?
Euskadi y Gipuzkoa tienen un talento académico en tecnologías cuánticas líder en Europa. Su potencial es importante, pero no suficiente porque, si no se llevan esos conocimientos al mercado, alguien lo hará por nosotros y volveremos a convertirnos en usuarios. Avanzados, pero usuarios. En la CAV encontramos un ecosistema que es un ejemplo para otras comunidades autónomas del Estado, compuesto por empresas integradoras de tecnologías cuánticas y personal investigador de alto nivel, que se complementan con la apuesta clara de la administración pública. Los tres territorios, a través de sus diputaciones, impulsan estrategias que tienen visiones diferentes pero son complementarias y el Gobierno Vasco ejerce un papel integrador e impulsor. Euskadi es un nodo europeo en cuántica.
Respaldo de IBM
En todo este entramado, ¿qué papel juega el ordenador cuántico instalado por IBM en Donostia?
IBM ha entendido que Euskadi es un referente a nivel europeo porque cuenta con todos los agentes anteriores. Ahora nos miran mucho porque somos un ejemplo a seguir y el ordenador de IBM nos ha puesto en el mapa mundial de la cuántica. Vienen a Gipuzkoa investigadores de otros continentes, es una buena fuente de atracción de talento, pero también es una opción de futuro para las generaciones de aquí, que tienen una buena oportunidad de trabajo. El reto es que el ciudadano de a pie entienda lo importante que es esto.
¿Prevé a medio plazo la creación de una “economía vasca de la cuántica” con una industria creada a su alrededor?
Espero que sí, vamos por el buen camino con la creación de ese ecosistema. En sensórica, ya hay laboratorios de centros tecnológicos que fabrican hardware cuántico y la apuesta por la informática cuántica y la aplicabilidad de sus soluciones es real. Pero hay que trabajar.
¿Puede la cuántica interactuar con otras tecnologías más tradicionales, o hay que sustituirla por completo?
No, la cuántica no viene a sustituir a las tecnologías clásicas, sino que ambas conviven. La cuántica no es para todas las empresas, sino para aquellas que ya son excelentes y buscan eficienciar esa excelencia, algo que es muy complicado y que con la tecnología clásica no pueden hacer y sí con la cuántica, que les da una posibilidad de diferenciarse de su competencia ya que les permite tomar decisiones en base a un escenario lo más realista posible.
¿Qué aporta la cuántica que no lo hacen otras tecnologías?
Una de las más evidentes es que en estos ordenadores podemos almacenar muchísima más información con poco hardware. Por poner un ejemplo, los sistemas actuales basados en inteligencia artificial buscan clientes con características similares a una persona. Es decir, si a un grupo le va bien una terapia y comparte características con esa persona, a ella también le irá bien. Como son miles de clientes y no podemos ir uno por uno para ver a quién se parece, la inteligencia artificial coloca unas etiquetas para que, cuando aparezca un cliente nuevo, pueda ser cotejado con los demás. La inteligencia artificial emplea mucho tiempo, pero en un sistema cuántico, en unos minutos puedes aplicar de golpe esta técnica. La cuántica evalúa en mucho menor tiempo escenarios que la clásica tarda años. Como resultado, puedes tener una mejor planificación de la producción o puedes optimizar tu escenario para incrementar las ventas.
“La cuántica evalúa escenarios que la clásica tarda años, lo que redunda en una mejor planificación de la producción”
En un ejemplo práctico, la planificación de rutas de reparto, ¿qué diferencia hay entre una realizada con Inteligencia Artificial convencional y otra cuántica?
Una empresa gestiona 1.000 camiones que viajan entre Euskadi y Europa con viajes de ida para entregar la mercancía y aprovechar la vuelta para recoger encargos. Es muy complejo conocer la mejor configuración de las rutas de todos esos camiones para minimizar los gastos porque hay muchas opciones. La inteligencia artificial clásica recoge toda la información para planificar las mejores rutas, pero los escenarios que te plantea no sabes si son los óptimos, porque en el primer intento te da uno y en el siguiente otro diferente. Esto se debe a que hay muchísima información y los sistemas clásicos no tienen memoria suficiente. Sin embargo, con la cuántica esto cambia porque genera millones de escenarios de golpe y evalúa uno por uno cuál es su coste para devolverte el mejor escenario. Quizá el ordenador cuántico tarde algo más, pero es mucho más completo.
Sectores estratégicos
¿Qué sectores saldrán más beneficiados?
La automoción, la logística, las finanzas, la industria farmacológica y salud o la energía. Son sectores considerados estratégicos con altos niveles de exigencia que, además, ya trabajan con tecnologías cuánticas.
¿El tejido empresarial de Euskadi es consciente de que un posicionamiento en cuántica es estratégico?
Ocurre como hace 10 años con la inteligencia artificial. Hay empresas que lo tienen muy claro porque son muy innovadoras y otras prefieren esperar a ver qué pasa. Es un error porque esto va muy rápido y no pueden quedarse atrás. Hace 10 años las previsiones apuntaban que los ordenadores cuánticos iban a tener ventajas matemáticas en 2060, y ahora se ha revisado y fijado esa fecha en 2030, cuando la computación cuántica habrá alcanzado un grado de madurez.
“Euskadi se encuentra en el buen camino para crear una economía de la cuántica con una industria fuerte creada a su alrededor”
¿Cuál es el trabajo de LKS Next en este ámbito?
Estamos aplicando la nueva matemática a soluciones de optimización energética en edificios o en asignación de tareas a empleados en entornos con mucha variabilidad, además de la optimización de rutas logísticas. También la aplicamos para la detección de comportamientos anómalos en accesos a servicios en entornos de ciberseguridad, en predicción de paradas en entornos productivos y en la simulación de nuevos productos o nuevas terapias clínicas y sus efectos en futuros clientes. Del mismo modo, usamos cuántica para configurar nuevas topologías en materiales e incluso para el desarrollo de un nuevo vino, Kube, junto con la startup Aidtec. Ya hemos desarrollado un producto, Lamassu, que permite asegurar la gestión de la identidad digital del dispositivo a lo largo de su ciclo de vida. El papel de LKS Next es generar valor añadido en forma de utilidad, industria, riqueza y legado.