Los rescates de las aportaciones a planes de pensiones, EPSV y mutualidades que se perciban en forma de renta mes a mes tendrán a partir de este año un tratamiento fiscal más atractivo, lo que afectará a alrededor de 18.000 guipuzcoanos. La reforma fiscal aprobada de manera conjunta en la CAV a mediados del año pasado da de este modo un giro a una normativa que beneficiaba los rescates en forma de capital, es decir, de una sola vez, que a partir del presente ejercicio ven reducidas estas ventajas. 

Según los últimos datos de la Hacienda guipuzcoana, en 2024 un total de 18.000 personas optaron por percibir sus aportaciones a planes de previsión social de manera mensual, con una cuantía media de 4.713 euros anuales que servían para complementar su pensión pública. Hasta ahora, esta cantidad era considerada rendimiento de trabajo y tributaba al 100% en el IRPF. 

Frente a ellas, 8.588 guipuzcoanos optaron por rescatar de una sola vez, en forma de capital, sus aportaciones con una cuantía media de 19.587 euros. En este caso, tan sólo tributaba el 60% de esa cifra total, mientras que el 40% estaba exento de pagar impuestos, lo que representaba una importante ventaja en comparación con las percepciones mensuales.

Críticas

Esta situación ha sido criticada en diversas ocasiones por entidades como la Federación de EPSV de Euskadi o Geroa en Gipuzkoa, que han reclamado un cambio en la normativa fiscal que, finalmente, se ha producido con la reforma del año pasado, en la que se refleja una clara apuesta por los rescates mensuales que complementan el sistema público de pensiones frente a los que se realizan de golpe, por lo general para responder a una necesidad puntual. Las haciendas vascas adujeron para justificar este cambio que respondía de manera más fiel al espíritu de los planes de previsión social.

El cambio se produce en el modo de tributar los rescates mensuales, que ya no lo hacen al 100% como rendimientos de trabajo. La parte correspondiente a las aportaciones tributa al seguir siendo considerada rendimientos de trabajo, pero en el caso de la cifra que se asocia a la rentabilidad que ha obtenido esa aportación mediante los intereses, la Hacienda la interpreta como rendimiento de capital mobiliario con una imposición inferior. 

Además, el 40% de esa rentabilidad queda exenta de tributación lo que, unido a que el porcentaje de la cantidad exenta de tributar en el caso del rescate de capital se reduce del 40% anterior al 30% tras la reforma, beneficia las asignaciones mensuales.

Simulación

La diferencia se puede visualizar con un ejemplo aproximado en el que una persona rescata 150.000 euros de una EPSV. A modo de simulación, en el caso de que lo haga en forma de capital, de una sola vez, tendrá 100.000 euros de aportaciones y 50.000 de rentabilidad por intereses. 

Los 100.000 euros son considerados rendimientos de trabajo y, con un impuesto marginal del 30%, abonará 30.000 euros en impuestos. Los 50.000 euros restantes tributan como rendimientos de capital mobiliario que, tras aplicarle el 25% de imposición, resulta en 12.500 euros en impuestos. Esa persona pagará en consecuencia 42.500 euros por el rescate en forma de capital.

Exterior de la sede de la Hacienda de Gipuzkoa en Donostia. Ainara Garcia

Si la opción es recibir esa misma cantidad en forma de renta mensual durante 15 años, resulta que cada ejercicio retirará 10.000 euros de los que 6.000 euros corresponden a aportaciones y 4.000 euros a rentabilidad por intereses. 

Los 6.000 euros, al igual que en el caso del rescate en forma de capital, tributan como rendimientos por trabajo por lo que, si se le aplica el mismo tipo marginal del 30%, resultan 1.800 euros de impuestos. A los 4.000 euros restantes se les puede aplicar una exención del 40% tras la reforma fiscal por lo que se quedan en 2.400 euros como rendimiento de capital inmobiliario al que se le aplica un 25% de imposición para alcanzar los 600 euros de impuestos. Sumadas ambas cifras el resultado arroja 36.200 euros frente a los 42.500 euros que debería pagar en el caso de un rescate de capital.

Un modelo al alza

Los rescates en forma de renta, mes a mes, de las aportaciones a planes de previsión social han ido al alza en los últimos años, según los datos que figuran en el informe anual que elabora el departamento foral de Hacienda y Finanzas de Gipuzkoa. Según concluye este estudio, en 2015 del total de rescates el 52,3% correspondían a esta modalidad frente al 47,7% de los que se integraban en la alternativa de capital por la que se accede a la cantidad total de una sola vez.

Las proporciones cambian en 2024 ya que, si bien nueve años antes cinco de cada diez personas que percibían sus aportaciones lo hacían de manera mensual, ahora lo hacen casi siete, un 67,7%, en tanto que disminuye lógicamente las que lo hacen de golpe para responder a una necesidad puntual.

AFECCIÓN

5.000 ENTIDADES

se verán afectadas en Gipuzkoa en el Impuesto sobre Sociedades por la reforma fiscal en lo referente a las aportaciones y prestaciones de las entidades de previsión social voluntaria, que contempla entre otras medidas deducciones de entre el 15% y el 25% a las aportaciones realizadas por los empresarios a estas entidades y del 10% a las que realicen los trabajadores autónomos.

150.000 PERSONAS

físicas también se verán atañidas en Gipuzkoa por esta reforma fiscal de las EPSV cuyas medidas principales entraron en vigor el pasado 1 de enero de 2026, por lo que sus efectos se manifestarán en las declaraciones del IRPF que se presenten en 2027.

En consecuencia, las cantidades también sufren variaciones en cuanto a porcentajes, al crecer el destinado a satisfacer prestaciones mensuales en detrimento de las de capital. Sin embargo, se observa que el importe rescatado desciende en ambos casos en estos nueve años. Los 95 millones de euros que las entidades de previsión social destinaron a abonar las prestaciones entregadas mes a mes en 2015 han pasado a ser 85 millones en 2024. 

Menores importes

Del mismo modo, en 2015 los rescates en forma de capital ascendieron a 225 millones de euros, en tanto que nueve años después esta cifra descendió a 168 millones. La evolución del mercado laboral guipuzcoano, que bate marcas de afiliación pero que tiene como asignatura pendiente reforzar la calidad de las condiciones laborales y salarios, puede encontrarse tras esta evolución.

El informe también indica que el 83% de las personas que en Gipuzkoa accedieron a sus prestaciones de EPSV también recibieron una pensión del sistema público, mientras que este porcentaje se reduce al 63% entre el colectivo que optó por rescatar sus aportaciones de una sola vez