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El obispo de Donostia dice que la regularización de migrantes es "justicia social"

El prelado apremia para que el proceso se haga "con agilidad, facilitando una tramitación sencilla y accesible"

El obispo de Donostia dice que la regularización de migrantes es "justicia social"Ruben Plaza

El obispo de San Sebastián, Fernando Prado, considera que la regularización de migrantes anunciada por el Gobierno es "un acto de justicia social" y, "a la espera prudente de la letra pequeña", pide que el proceso se haga "con agilidad, facilitando una tramitación sencilla y accesible, para que nadie quede desorientado o desamparado y para que se eviten abusos y falsas expectativas".

"Acojo con esperanza el anuncio del Gobierno de España de iniciar un proceso hacia una regularización administrativaextraordinaria de personas migrantes que ya viven entre nosotros", destaca el prelado donostiarra en un comunicado hecho público este lunes y dirigido a los fieles de su diócesis.

Prado lo ve, al igual que Caritas Gipuzkoa, como "un reconocimiento a tantas personas que sostienen nuestra vida cotidiana desde la precariedad de la irregularidad y que llevan tiempo contribuyendo al desarrollo y al bien común" de la sociedad.

"Lo hago desde la convicción de que la caridad cristiana, si es verdadera, busca también caminos de justicia, de protección efectiva de derechos y de convivencia social. Considero que el anuncio de esta nueva regularización extraordinaria es, ciertamente, un complemento necesario a las vías ordinarias del Reglamento de Extranjería", añade.

El obispo de Donostia advierte de que la autoridad pública es "quien ha de ordenar la convivencia con criterios de bien común", pero "sin olvidar nunca que el migrante no es un número, sino un rostro con su historia y su dignidad", y "también con sus obligaciones y deberes".

"En este horizonte, una regularización bien planteada, en sintonía con la legislación europea e internacional, puede ser un paso concreto para reconocer la dignidad de personas reales, abrirles el acceso efectivo a derechos, reducir vulnerabilidades y abusos, facilitando un marco de viday de trabajo más justo, a la vez que se fortalece la convivencia social. Como cristianos, no podemos dejar que el miedo o el prejuicio nos nublen la mirada", enfatiza.

Confía en que el proceso "desarrolle un marco regulatorio definido, no indiscriminado y con criterios normativos claros" y hace suya la petición de Caritas Gipuzkoa de que se lleve a cabo "con agilidad, facilitando una tramitación sencilla y accesible, para que nadie quede desorientado o desamparado y para que se eviten abusos y falsas expectativas".

"Agradezco y apoyo el servicio de asesoramiento jurídico gratuito que nuestra Iglesia de Gipuzkoa ofrece ya desde Caritas diocesana y animo a quienes lo necesiten a acercarse con confianza", puntualiza.

Prado invita a la comunidad diocesana "a cultivar una auténtica cultura del encuentro y a sostener una pastoral de cercanía y acompañamiento que se traduzca también en hechos, acogiendo, protegiendo, promoviendo e integrando a estos hermanos y hermanas migrantes".

Agrega que la integración "pide reciprocidad y responsabilidades compartidas". "El marco social y jurídico debe ser respetado por todos", subraya.