Diferentes asociaciones vecinales de la Parte Vieja de Donostia han presentado este lunes 983 firmas recogidas entre octubre y diciembre del pasado año al Ayuntamiento para exigir más equipamientos en el barrio, al tiempo que han solicitado una reunión con el alcalde, Jon Insausti, para abordar esta cuestión.

En total, la petición de estas asociaciones ha contado con el apoyo de 532 vecinos de la Parte Vieja, otros 345 del resto de Donostia y 106 personas de otras localidades, que han rubricado con su firma la demanda presentada por quince agrupaciones del barrio como Parte Zaharrean Bizi, Kale Lagunak Hockey Elkartea, Karmengo Jai Batzordea, Alde-Zaharra Kirol Elkartea, Zaharrean Alde Zaharreko Merkatarien Elkartea, Herria Kultur Elkartea, Kresala Kultur Elkartea, Arrano Beltza Euskaltokia, Kaskariñak, Bilintxi Balantxa Bertso Eskola, Euskal Jai Batzordea, Euskara Batzordea, Kai Harripe Euskal Kultur Elkartea, Alde Zaharreko Gazte Asanblada y Jarana Herri Kirol Taldea.

Estas asociaciones, además, han solicitado una reunión con el alcalde de la ciudad, ya que "es el momento de tomar decisiones políticas" tras reunirse en los últimos meses con diversos técnicos municipales para analizar las opciones de edificios y espacios disponibles en el barrio.

"Más importantes que nunca"

Según denuncian, "los procesos de turistificación y gentrificación han transformado la estructura residencial y comercial del barrio" y, aunque "el patrimonio municipal es abundante", con museos, teatros y numerosos servicios, estos "no son para uso del barrio y es improbable que surjan en ellos vida vecinal". "Las necesidades de nuestro barrio son tan conocidas como lo han sido desde hace mucho tiempo: instalaciones deportivas, un centro de día adecuado, un centro cultural, locales multiusos, centro juvenil... Llevamos años reclamándolas y la evolución que ha experimentado el barrio en los últimos años las ha hecho más importantes que nunca", afirman.

Ante esta tesitura, las asociaciones vecinales del barrio presentaron el pasado 14 de junio una carta en la que exigían nuevas equipamientos, lo que derivó en una reunión con diferentes representaciones del Ayuntamiento para abordar esta cuestión en septiembre. "El Ayuntamiento tardó casi tres meses en ofrecer una simple reunión, pero mientras tanto no tardó en asignar algunos de los espacios mencionados a intereses ajenos al barrio", denuncian, poniendo como ejemplo el edificio de Pescadería de La Bretxa, que albergará una iniciativa vinculada a la hostelería.

Ese mismo mes empezaron también una campaña de recogida de firmas para solicitar al Ayuntamiento el desarrollo de infraestructuras y equipamientos vecinales que satisfagan las necesidades de la Parte Vieja y sus vecinos, y que se acuerde con ellos el uso y la posible gestión de los espacios disponibles.

En las últimas semanas, el Consistorio ha aprobado la asignación de un local de 40 metros cuadrados de La Bretxa a los vecinos. Sin embargo, las asociaciones denuncian que éste se encuentra en mal estado, lo que obligará a los recursos comunitarios a trabajar en su puesta a punto.