A una ciudad y, en especial, a sus barrios, son sus tiendas de siempre y sus bares de toda la vida los que les dan personalidad, los que mantienen su esencia, los garantes de sus recuerdos. Cuando estos establecimientos bajan sus persianas se pierde parte de esa esencia.

En el barrio de El Antiguo, se halla el callejón de Istingorra, corto en dimensiones pero escenario de eventos y propuestas festivas varias. Lo volverá a ser, y por un motivo muy especial, este sábado, cuando a partir de las 18.00 horas acogerá el Bodegon Sound Fest II, con la actuación de Sasikumeak, Hortografia, Soka, Adur y DJ2Raka.

Y es que este fin de semana Josetxo Berra y Mari Paz Rezusta se despiden del Bodegón Antiguo, un bar muy frecuentado por las gentes del barrio que, a buen seguro, echarán en falta los aplaudidos pintxos de Josetxo, que siempre se ha ocupado de cuidar, y mucho, de sus fogones.

Al parecer, habrá relevo en este establecimiento, aunque El Antiguo ha querido agradecer el trabajo llevado a cabo por la pareja que ha llevado sus riendas. Ya el Día de San Sebastián recibieron un reconocimiento en la Sociedad Istingorra, y la despedida continuará este fin de semana en un barrio, todavía, inmerso en sus fiestas.

En la sociedad Istingorra Josetxo, Mari Paz y su cuñado, Luisma Barcenilla, que les ha acompañado durante años tras la barra, recibieron el reconocimiento de la Farola del Antiguo, que recogieron entre felices y emocionados, feleicidad que compartieron con su entorno desde que se les comunicó la noticia.

Los nervios se dejaron notar cuando a Josetxo Berra llegó el turno de agradecer el reconocimiento recibido por casi 25 años de trabajo en un bar que, para muchos antiguotarras, es casi su “sede social”.

El ambiente no faltará el sábado en la segunda edición del Bodegon Sound Fest tras la comida de cuadrillas que tendrá como escenario el frontón de Ibaeta, horas antes de que las fiestas se despidan con una anunciada sorpresa.

Y el domingo a buen seguro nadie se querrá perder el último día del Bodegón.

A Josetxo y Luismari les ha llegado el momento de la jubilación, a Mari Paz el de tomarse un descanso antes de iniciar nuevos rumbos laborales.

El bar Alboka, punto de encuentro de varias generaciones de donostiarras, ha echado sus persianas Ruben Plaza

Agur Alboka

Testigo de muchas noches, de muchos encuentros y de no menos desencuentros. En pleno centro de la Ciudad, en la calle Easo, el Alboka ha sido lugar de cita de varias generaciones de donostiarras.

También a este emblemático establecimiento le ha llegado el momento de la despedida casi medio siglo después de echar a andar.

Buena música y buena cerveza bajo la batuta de Jon Martínez. No serán pocas las personas que echarán mucho en falta al bar Alboka, que deja un hueco difícil de cubrir frente al muro de San Bartolomé.